En estas fechas de diciembre mucha gente siente el impulso de consumir, comportamiento que está arraigado en la cultura de las sociedades capitalistas. La idea de consumo continuo está asociada a la idea de “progreso”: por ejemplo, un celular nuevo tiene más funcionalidades y es más cómodo que el que anterior.
El consumo es propiciado por las mismas empresas como un modo continuo de seguir amasando capitales. Una empresa como Microsoft no escapa a este esquema. Cada versión de Windows está hecha con cambios que buscan convencer al usuario de que no se puede vivir sin las nuevas características. Con el Word o el Excel es peor: las nuevas versiones generan formatos nuevos y si recibes un documento por correo electrónico, no lo puedes abrir a menos que tengas las últimas versiones de MS-Office.
Es hora, en la construcción de una nueva manera de ver la sociedad, la manera socialista, de que reflexionemos y tratemos de alargar la vida útil de cualquier dispositivo que tengamos en casa, incluyendo las computadoras.
En estos días tuve que rescatar un computadora con 128MB de memoria y disco de 30GB, porque nada más esperar a que el Windows hiciera su aparición triunfal en pantalla después de prenderla llevaba como 5 minutos. Trabajar con la computadora era insoportablemente lento.
Una breve investigación me llevó a una distribución llamada Puppy Linux. Se la instalé y yo mismo quedé sorprendido de lo rápido que arranca y que se trabaja con esa computadora. Es sencilla, aunque la traducción al castellano es aún incompleta, pero usa la última versión de Firefox sin problema, de modo que se accede a cualquier página.
Puedo sugerirles las siguientes distribuciones de Linux, dependiendo de la memoria RAM que tenga su perolita vieja. RAM<128MB: Damn Small Linux (no se instala en el disco duro, se arranca siempre desde el CD drive); 128MB <= RAM < 256MB: Puppy Linux; 256MB <= RAM < 1GB: Xubuntu (variante ligera de Ubuntu); RAM >= 1GB: Cualquier distribución de Linux de su preferencia.
Podemos reutilizar equipos viejos en la administración pública con estos criterios. Quizás este consejo sea aprovechable sólo por quienes tienen algún conocimiento mínimo de administración e instalación de sistemas, pero iguel es válido. Disfrute aún su computadora vieja y, si la va a regalar, hágalo con Linux para que sea utilizable. ¡Felices fiestas!
martes, 21 de diciembre de 2010
martes, 14 de diciembre de 2010
La libertad de expresión en Internet se logra entre todos
El caso de Wikileaks abre algunas algunas interrogantes (adicionales) relacionadas con la libertad de expresión y los medios de comunicación, que no son solamente los medios tradicionales como prensa, radio y televisión, sino que, cada vez más, es Internet.
Redes sociales como Facebook y Twitter, eliminan cuentas arbitrariamente, como han hecho con las de muchos usuarios que apoyan a Wikileaks. Ningún medio tradicional se rasga las vestiduras, como lo hacen por el cierre de una emisora de radio o de televisión. El sitio de blogs de Google, blogspot.com, y el de videos, youtube.com, ha eliminado a discreción cuentas de muchos usuarios con la sola excusa de que “violan los términos de uso”, sin dar explicaciones ni derecho a la defensa. En muchos casos se trata de una violación de copyright que podría ser corregida con un mensaje al usuario, que borraría inmediatamente el contenido. Sin embargo, a modo de penalización, estos servicios eliminan todo el sitio entero, aunque tengas invertido en él años de trabajo. Nadie reclama estos abusos y los perjudicados se sienten impotentes. Conozco varios casos.
En respuesta al control centralizado de la información surgieron los sistemas de intercambio denominados “punto a punto” o “peer to peer”, abreviado a veces como P2P. Estos sistemas, ideados para tener una fuente de información replicada en varios sitios, normalmente computadoras personales que no hacen el rol de servidores, permiten descargar la información fragmentadamente desde varios sitios, de modo que los fragmentos se usan para armar el archivo entero, una vez descargados.
El software para hacer esto, desarrollado en buena medida con especificacioness abiertas, existe en versiones libres y propietarias que con frecuencia acceden a las mismas redes de equipos interconectados. Son conocidos los programas BitTorrent, eMule, Kazaa y Shareaza, entre otros. La fortaleza de estos sistemas se basa precisamente en que no hay un servidor centralizado, al que podrían acallar los interesados. Esto ocurrió con el famoso Napster, que al tener un servicio centralizado, fue demandado y obligado a seguir las normas del copyright.
Aunque estas redes han sido criminalizadas y existen intentos millonarios de las compañías de producción de música y películas para anularlos, debemos decir que el futuro de la verdadera libertad de expresión en Internet parece estar cifrado en estos esquemas distribuidos.
Redes sociales como Facebook y Twitter, eliminan cuentas arbitrariamente, como han hecho con las de muchos usuarios que apoyan a Wikileaks. Ningún medio tradicional se rasga las vestiduras, como lo hacen por el cierre de una emisora de radio o de televisión. El sitio de blogs de Google, blogspot.com, y el de videos, youtube.com, ha eliminado a discreción cuentas de muchos usuarios con la sola excusa de que “violan los términos de uso”, sin dar explicaciones ni derecho a la defensa. En muchos casos se trata de una violación de copyright que podría ser corregida con un mensaje al usuario, que borraría inmediatamente el contenido. Sin embargo, a modo de penalización, estos servicios eliminan todo el sitio entero, aunque tengas invertido en él años de trabajo. Nadie reclama estos abusos y los perjudicados se sienten impotentes. Conozco varios casos.
En respuesta al control centralizado de la información surgieron los sistemas de intercambio denominados “punto a punto” o “peer to peer”, abreviado a veces como P2P. Estos sistemas, ideados para tener una fuente de información replicada en varios sitios, normalmente computadoras personales que no hacen el rol de servidores, permiten descargar la información fragmentadamente desde varios sitios, de modo que los fragmentos se usan para armar el archivo entero, una vez descargados.
El software para hacer esto, desarrollado en buena medida con especificacioness abiertas, existe en versiones libres y propietarias que con frecuencia acceden a las mismas redes de equipos interconectados. Son conocidos los programas BitTorrent, eMule, Kazaa y Shareaza, entre otros. La fortaleza de estos sistemas se basa precisamente en que no hay un servidor centralizado, al que podrían acallar los interesados. Esto ocurrió con el famoso Napster, que al tener un servicio centralizado, fue demandado y obligado a seguir las normas del copyright.
Aunque estas redes han sido criminalizadas y existen intentos millonarios de las compañías de producción de música y películas para anularlos, debemos decir que el futuro de la verdadera libertad de expresión en Internet parece estar cifrado en estos esquemas distribuidos.
martes, 7 de diciembre de 2010
Ayudemos a Wikileaks
Está en el tapete todo lo que le sucede al famoso portal Wikileaks, en particular porque los EEUU están presionando para acallarlo, aún cuando, paradójicamente, este portal publica principalmente documentos ¡producidos por ellos mismos!
La Interpol ubicó a Julian Assange, el fundador de Wikileaks, en la lista de los más buscados y emitió una orden de detención internacional. El gobierno estadounidense ha presionado a las distintas empresas y organizaciones que permiten el acceso a Wikileaks. Por ejemplo, la empresa Amazon retiró este portal de sus servidores, aunque los organizadores de Wikileaks han ido haciendo copias del portal en otros servidores.
El nombre de dominio “wikileaks.org” fue retirado de las tablas de nombres de dominio que finalizan en “org”, controladas por los EEUU. En estos momentos, puede entrarse, por ejemplo, a través de “www.wikileaks.ch” (“ch” corresponde a Suiza, país que se declara neutral). Este nombre se asocia con una dirección de red (número IP) ubicado en Francia, al menos en el momento en que escribo estas líneas.
Los servidores donde progresivamente se han alojado los documentos de Wikileaks han sido objeto de ataques informáticos, obviamente no organizados por hackers juveniles desde las habitaciones de sus casas, sino por grupos especializados en guerra cibernética coordinados por el Departamento de Estado de los EEUU.
Esto es una batalla informática, quizás una de las primeras batallas informáticas de alcance mundial y de cobertura mediática notoria. No podemos permitir que fuentes de información como Wikileaks sucumban al poder imperial, porque el control de la información es el principal bastión para la dominación global. El dominio de la información es el dominio, punto. Sin cortapisas.
Aunque la notoriedad de este caso amerita una decisión de muy alto nivel si queremos colaborar (quizás decisión presidencial), me inclino por la opción de dar apoyo a Wikileaks. Habilitar el dominio “wikileaks.ve”, para que apunte a cualquiera de los servidores donde se mantienen copias de los datos e incluso tener un servidor con los documentos duplicados, son acciones que valientemente podríamos asumir. Debemos estar de pie frente al descarado abuso que quiere ejercer el gobierno estadounidense en el mundo entero, como si todo el planeta fuera de su propiedad.
La Interpol ubicó a Julian Assange, el fundador de Wikileaks, en la lista de los más buscados y emitió una orden de detención internacional. El gobierno estadounidense ha presionado a las distintas empresas y organizaciones que permiten el acceso a Wikileaks. Por ejemplo, la empresa Amazon retiró este portal de sus servidores, aunque los organizadores de Wikileaks han ido haciendo copias del portal en otros servidores.
El nombre de dominio “wikileaks.org” fue retirado de las tablas de nombres de dominio que finalizan en “org”, controladas por los EEUU. En estos momentos, puede entrarse, por ejemplo, a través de “www.wikileaks.ch” (“ch” corresponde a Suiza, país que se declara neutral). Este nombre se asocia con una dirección de red (número IP) ubicado en Francia, al menos en el momento en que escribo estas líneas.
Los servidores donde progresivamente se han alojado los documentos de Wikileaks han sido objeto de ataques informáticos, obviamente no organizados por hackers juveniles desde las habitaciones de sus casas, sino por grupos especializados en guerra cibernética coordinados por el Departamento de Estado de los EEUU.
Esto es una batalla informática, quizás una de las primeras batallas informáticas de alcance mundial y de cobertura mediática notoria. No podemos permitir que fuentes de información como Wikileaks sucumban al poder imperial, porque el control de la información es el principal bastión para la dominación global. El dominio de la información es el dominio, punto. Sin cortapisas.
Aunque la notoriedad de este caso amerita una decisión de muy alto nivel si queremos colaborar (quizás decisión presidencial), me inclino por la opción de dar apoyo a Wikileaks. Habilitar el dominio “wikileaks.ve”, para que apunte a cualquiera de los servidores donde se mantienen copias de los datos e incluso tener un servidor con los documentos duplicados, son acciones que valientemente podríamos asumir. Debemos estar de pie frente al descarado abuso que quiere ejercer el gobierno estadounidense en el mundo entero, como si todo el planeta fuera de su propiedad.
martes, 30 de noviembre de 2010
Error de la publicidad por emplazamiento
Voy a aprovechar el excelente artículo que Luigino Bracci puso en su blog sobre la publicidad que le hacemos a Microsoft por emplazamiento, en general involuntaria, y hacer causa común para tratar de lograr un pequeño efecto en la conciencia revolucionaria, que debemos ir construyendo en varios frentes a la vez.
Sabemos que sería inconcebible que los compañeros Mario Silva o Tania Díaz tuvieran una lata de Coca Cola encima de la mesa durante la emisión de sus programas televisivos. La razón es que la Coca Cola es uno de los símbolos más feroces del imperio estadounidense, una trasnacional que además ha tenido numerosas denuncias de tratamiento indebido a sus trabajadores.
En mi opinión, es lo mismo cuando se trata de mostrar una computadora con Windows. Microsoft es una de las empresas más grandes del mundo, tan ubicua hoy en día como la Coca Cola. Esa empresa de software, además, también ha tenido un historial de demandas, sobre todo por plagio y por intento de monopolización del mercado. Demandas que en muchos casos han sido exitosas y que los han obligado en varias ocasiones a pagar fortunas a los demandantes.
Nosotros debemos apretar el paso de las transformaciones sociales y económicas. No conformes con seguir usando software de Microsoft entre las filas revolucionarias y pagando por ese software (sí, cuando Ud. compra una computadora que ya trae Windows, una parte de el costo va a Microsoft), hacemos publicidad con frecuencia en los medios del estado. Hasta por la radio, porque en más de una ocasión he escuchado la musiquita de una computadora con Windows encendiendo en los programas de nuestro sistema de medios públicos.
Mostrar en nuestros medios de comunicación masivos o alternativos, aunque sea involuntariamente, el logo de Windows o el conocido fondo de pantalla de este sistema o alguna de las características más resaltantes y reconocibles visualmente, es un error que no nos podemos permitir.
La conciencia revolucionaria se va formando progresivamente. Vamos superando escollos ideológicos a un determinado ritmo. Tenemos esta deuda pendiente con los sistemas informáticos porque damos por hecho la omnipresencia de Microsoft como la de la Coca Cola, pero debemos ir avanzando hacia una verdadera liberación. Cambiar a Linux no es cambiar de marca, es cambiar hacia un sistema que es de propiedad colectiva y uso libre.
Sabemos que sería inconcebible que los compañeros Mario Silva o Tania Díaz tuvieran una lata de Coca Cola encima de la mesa durante la emisión de sus programas televisivos. La razón es que la Coca Cola es uno de los símbolos más feroces del imperio estadounidense, una trasnacional que además ha tenido numerosas denuncias de tratamiento indebido a sus trabajadores.
En mi opinión, es lo mismo cuando se trata de mostrar una computadora con Windows. Microsoft es una de las empresas más grandes del mundo, tan ubicua hoy en día como la Coca Cola. Esa empresa de software, además, también ha tenido un historial de demandas, sobre todo por plagio y por intento de monopolización del mercado. Demandas que en muchos casos han sido exitosas y que los han obligado en varias ocasiones a pagar fortunas a los demandantes.
Nosotros debemos apretar el paso de las transformaciones sociales y económicas. No conformes con seguir usando software de Microsoft entre las filas revolucionarias y pagando por ese software (sí, cuando Ud. compra una computadora que ya trae Windows, una parte de el costo va a Microsoft), hacemos publicidad con frecuencia en los medios del estado. Hasta por la radio, porque en más de una ocasión he escuchado la musiquita de una computadora con Windows encendiendo en los programas de nuestro sistema de medios públicos.
Mostrar en nuestros medios de comunicación masivos o alternativos, aunque sea involuntariamente, el logo de Windows o el conocido fondo de pantalla de este sistema o alguna de las características más resaltantes y reconocibles visualmente, es un error que no nos podemos permitir.
La conciencia revolucionaria se va formando progresivamente. Vamos superando escollos ideológicos a un determinado ritmo. Tenemos esta deuda pendiente con los sistemas informáticos porque damos por hecho la omnipresencia de Microsoft como la de la Coca Cola, pero debemos ir avanzando hacia una verdadera liberación. Cambiar a Linux no es cambiar de marca, es cambiar hacia un sistema que es de propiedad colectiva y uso libre.
martes, 23 de noviembre de 2010
Por primera vez la computadora más potente del mundo está en China
Una muestra más del vertiginoso ascenso de China en materia de tecnología (y en el aspecto económico) es el hecho de que en la última medición de las 500 computadoras más rápidas del mundo, la más rápida está actualmente en China, de acuerdo al ranking organizado por top500.org. Esa computadora puede ejecutar 2,57 petaflops, que son 2570 billones de operaciones cada segundo. Considerando billón como un uno seguido de doce ceros.
Esa computadora, llamada Tianhe, que significa “Vía Láctea”, fue desarrollada en la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa de China. En su construcción participaron más de 200 investigadores, trabajando a lo largo de más de dos años. Al igual que el 91,8% de las 500 computadoras más rápidas, Tianhe usa Linux.
Otro aspecto interesante de este logro es que la Tianhe-1A, integrada por miles de procesadores de tipo Intel o su competidor AMD, además de procesadores hechos en EEUU tiene procesadores hechos en China, en particular el FeiTeng-1000. Podemos irnos aprendiendo este nombre, porque probablemente muy pronto tendremos una gran proliferación de computadoras de escritorio hechas con ese procesador. Y también muy pronto la computadora más rápida del mundo tendrá exclusivamente procesadores hechos en China.
Siguen siendo los EEUU el país con mayor número de computadoras entre las 500 más rápidas, pero desde hace unos años se observa cómo su presencia en esta lista va dando paso a la presencia de otros países, en particular de países asiáticos, específicamente China y Japón.
Las computadoras de este tipo se utilizan para hacer cálculos que llevarían muchísimo tiempo en un computador de escritorio convencional. Simulaciones meteorológicas o simulaciones de explotación de yacimientos petrolíferos, entre muchísimas otras aplicaciones, necesitan hoy en día de la ayuda de este tipo de computadores para terminar los cálculos en un tiempo razonable.
Asi como entramos en la tecnología satelital, Venezuela debe ingresar en este mundo de la computación de alto rendimiento, especialmente para satisfacer requerimientos de su principal industria. La alianza estratégica con China puede, una vez más, servirnos de palanca para este desarrollo.
Esa computadora, llamada Tianhe, que significa “Vía Láctea”, fue desarrollada en la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa de China. En su construcción participaron más de 200 investigadores, trabajando a lo largo de más de dos años. Al igual que el 91,8% de las 500 computadoras más rápidas, Tianhe usa Linux.
Otro aspecto interesante de este logro es que la Tianhe-1A, integrada por miles de procesadores de tipo Intel o su competidor AMD, además de procesadores hechos en EEUU tiene procesadores hechos en China, en particular el FeiTeng-1000. Podemos irnos aprendiendo este nombre, porque probablemente muy pronto tendremos una gran proliferación de computadoras de escritorio hechas con ese procesador. Y también muy pronto la computadora más rápida del mundo tendrá exclusivamente procesadores hechos en China.
Siguen siendo los EEUU el país con mayor número de computadoras entre las 500 más rápidas, pero desde hace unos años se observa cómo su presencia en esta lista va dando paso a la presencia de otros países, en particular de países asiáticos, específicamente China y Japón.
Las computadoras de este tipo se utilizan para hacer cálculos que llevarían muchísimo tiempo en un computador de escritorio convencional. Simulaciones meteorológicas o simulaciones de explotación de yacimientos petrolíferos, entre muchísimas otras aplicaciones, necesitan hoy en día de la ayuda de este tipo de computadores para terminar los cálculos en un tiempo razonable.
Asi como entramos en la tecnología satelital, Venezuela debe ingresar en este mundo de la computación de alto rendimiento, especialmente para satisfacer requerimientos de su principal industria. La alianza estratégica con China puede, una vez más, servirnos de palanca para este desarrollo.
martes, 16 de noviembre de 2010
Matrices de opinión en contra del Software Libre
De todas las matrices de opinión que usa la derecha para atacar cualquier movimiento liberador, en casi todos los planos de la vida, está la que ha construido en torno al Software Libre. Se trata de la típica miopía conservadora, para la cual no debemos hacer cambios o, mejor dicho, los únicos “cambios recomendables” son aquellos que fortalecen las estructuras de poder existentes.
En primer lugar debemos decir que el movimiento de Software Libre, así como los movimientos como el “Creative Commons” para compartir obras de creación libre, surgieron en el mismo seno del imperio capitalista: los EEUU. No es de extrañar, puesto que la opresión de las grandes corporaciones y de un sistema diseñado para perpetuar un sistema económico de dominación se siente también y con mucha fuerza en las comunidades y en el pueblo de ese país. Estos modelos de negocio son más compatibles con un modelo de desarrollo socialista, sin que la motivación inicial haya sido crear un modelo de desarrollo para el socialismo.
Entre los mitos que partes interesadas han creado en torno al software libre están los siguientes:
Existen otros mitos en torno al Software Libre, pero son parte de la misma matriz de opinión que se alimenta constantemente en los medios de comunicación y por el boca a boca interesado.
En primer lugar debemos decir que el movimiento de Software Libre, así como los movimientos como el “Creative Commons” para compartir obras de creación libre, surgieron en el mismo seno del imperio capitalista: los EEUU. No es de extrañar, puesto que la opresión de las grandes corporaciones y de un sistema diseñado para perpetuar un sistema económico de dominación se siente también y con mucha fuerza en las comunidades y en el pueblo de ese país. Estos modelos de negocio son más compatibles con un modelo de desarrollo socialista, sin que la motivación inicial haya sido crear un modelo de desarrollo para el socialismo.
Entre los mitos que partes interesadas han creado en torno al software libre están los siguientes:
- Es difícil de usar. Esto ha dejado de ser cierto hace muchos años. Las distribuciones de GNU/Linux vienen con unos sistemas de ventanas más poderosos y fáciles de usar que Windows.
- Es más inseguro. Todo lo contrario. Se ha demostrado que la libertad de revisión del código, una supuesta ventaja para los “villanos”, es una ventaja para quienes trabajan en función de mejorarlo.
- No existen “drivers” para Linux. Otro mito, que se extendió desde los inicios de Linux. Hoy día no solamente existen “drivers” en Linux para casi cualquier dispositivo de uso masivo, sino que vienen preinstalados en las distribuciones más conocidos, de modo que una instalación “reconoce” todos los dispositivos de casi cualquier equipo.
- Es difícil de instalar. Falso. Es muy fácil y diría que hoy día el Windows es más difícil de instalar, pero casi nadie tiene que hacerlo porque Windows suele venir preinstalado.
- No tiene garantías. Bueno esto es cierto, pero el Windows tampoco tiene garantías. Si leen la letra pequeña de los contratos de uso del Windows, ellos no se hacen responsables de nada. Y cuando digo “de nada”, quiero decir “de nada”.
Existen otros mitos en torno al Software Libre, pero son parte de la misma matriz de opinión que se alimenta constantemente en los medios de comunicación y por el boca a boca interesado.
martes, 9 de noviembre de 2010
El software libre contribuye a la soberanía tecnológica
En varias oportunidades ha circulado un correo que asegura que Microsoft acaba de comprar Linux y que a partir de una determinada fecha ya Linux no será libre, ni gratis, ni de código abierto. Ese correo es una broma, pero seguramente ha ocasionado más de un susto. Por otro lado, un software como OpenOffice, un sustituto de Word, Excel y Power Point con más de 100 millones de usuarios en el mundo, ha sido mantenido por una empresa privada como Sun Microsystems, recientemente adquirida por una enorme empresa como es Oracle. Esta empresa ahora paga el mantenimiento de OpenOffice. ¿Es posible que más adelante lo transforme en software privativo?
Amables lectores usuarios de software libre y aquellos que piensan serlo en el futuro: tranquilícense, nada de eso va a pasar, simplemente porque no puede pasar. La licencia que ampara estos desarrollos de software libre obliga a quienes les hacen modificaciones que el resultado también sea libre.
Este es un aspecto crucial, porque la migración a software libre tiene entre sus objetivos independizarse de grandes trasnacionales como Microsoft y Oracle, es decir, garantizar la soberanía tecnológica. El software libre se mantiene gracias a la acción de voluntarios alrededor del mundo, en muchísimos casos un voluntariado de un altísimo nivel técnico.
Vamos pensar mal y a suponer que Oracle, como está financiando el mantenimiento de OpenOffice, decide pagar sólo a quienes hacen adaptaciones que lo desvíen de su objetivo principal, que es ofrecer una "suite" de programas de oficina de código abierto que además sea compatible con Word, Excel y Power Point. Ni siquiera este escenario sería problemático, porque seguramente habrá un voluntariado que continuará el desarrollo original, en un producto diferente. Esta acción se denomina un "fork", que hace alusión a una bifurcación, o como decimos, “una ye", de dos proyectos en el que cada uno sigue su camino.
Preventivamente, ya surgió un “fork” para OpenOffice, y se creó un proyecto independiente llamado "LibreOffice", en el que participa un buen porcentaje de los desarrolladores originales y en el que Oracle no tiene arte ni parte. Como usuario, en cualquier momento puedo decidir si desinstalo el OpenOffice e instalo el LibreOffice, que en estos momentos son casi iguales. El software libre está blindado, de modo que usarlo es una garantizada inversión en soberanía.
Amables lectores usuarios de software libre y aquellos que piensan serlo en el futuro: tranquilícense, nada de eso va a pasar, simplemente porque no puede pasar. La licencia que ampara estos desarrollos de software libre obliga a quienes les hacen modificaciones que el resultado también sea libre.
Este es un aspecto crucial, porque la migración a software libre tiene entre sus objetivos independizarse de grandes trasnacionales como Microsoft y Oracle, es decir, garantizar la soberanía tecnológica. El software libre se mantiene gracias a la acción de voluntarios alrededor del mundo, en muchísimos casos un voluntariado de un altísimo nivel técnico.
Vamos pensar mal y a suponer que Oracle, como está financiando el mantenimiento de OpenOffice, decide pagar sólo a quienes hacen adaptaciones que lo desvíen de su objetivo principal, que es ofrecer una "suite" de programas de oficina de código abierto que además sea compatible con Word, Excel y Power Point. Ni siquiera este escenario sería problemático, porque seguramente habrá un voluntariado que continuará el desarrollo original, en un producto diferente. Esta acción se denomina un "fork", que hace alusión a una bifurcación, o como decimos, “una ye", de dos proyectos en el que cada uno sigue su camino.
Preventivamente, ya surgió un “fork” para OpenOffice, y se creó un proyecto independiente llamado "LibreOffice", en el que participa un buen porcentaje de los desarrolladores originales y en el que Oracle no tiene arte ni parte. Como usuario, en cualquier momento puedo decidir si desinstalo el OpenOffice e instalo el LibreOffice, que en estos momentos son casi iguales. El software libre está blindado, de modo que usarlo es una garantizada inversión en soberanía.
jueves, 21 de octubre de 2010
¿Quién hace los virus de computadora y para qué?
Al parecer hay una diversidad de motivos para hacer los virus, porque éstos no surgen de la nada, hay que sentarse a programarlos. Están aquellas mentes antisociales que los programan por diversión y también están aquellos a quienes les pagan para hacer un virus que le haga daño a un tercero, por ejemplo una empresa. Un país podría ser perfectamente el blanco de un ataque, como aparentemente sucede en Irán con el virus Stuxnet. Se dice incluso que los mismos fabricantes de antivirus desarrollan los virus con la intención de hacerse necesarios.
Es un hecho que la cantidad de variantes de virus que atacan a Windows es muy superior a la que ataca a otros sistemas, como Linux. Se calcula que mensualmente se generan 30 mil tipos de virus diferentes para Windows, por lo que los antivirus deben estar actualizándose a diario.
Para Linux casi no hay virus y en particular yo no he visto ninguno. ¿Qué razones hay para que Linux sea más resistente a virus que Windows? Hay razones técnicas relacionadas con el diseño del sistema operativo que no voy a señalar aquí, sólo algunas de las razones que son más fáciles de entender por quienes no son expertos.
1. Muchos virus se introducen en nuestros sistemas porque el usuario ejecuta un programa, por lo general al pinchar en un enlace desconocido. En Linux esto no tiene ni remotamente la peligrosidad que tiene en Windows, porque los archivos del sistema están protegidos hasta de uno mismo.
2. Debido a la diversidad de distribuciones de Linux (Canaima, Debian, Fedora, etc.) , es difícil hacer un virus capaz de afectar a un número significativo de usuarios al mismo tiempo, luego la posible motivación para causar un daño se diluye.
3. Si por casualidad llegaran a proliferar los virus para Linux, existen sistemas de protección ya desarrollados, a los que aún no ha sido necesario acudir. Las distribuciones de Linux comenzarían a traer activados estos sistemas de protección para frenar los ataques.
4. Al ser Linux un desarrollo de código abierto, hecho por miles de personas en del mundo, cualquier falla de seguridad por lo general se reporta en las listas de correo de desarrolladores y se soluciona en pocas horas. El staff de programadores de Microsoft y Apple, que trabajan a puertas cerradas y en el más completo secreto, no tiene ni de lejos esa capacidad de respuesta.
5. Si es el caso que los virus son promocionados subrepticiamente por la millonaria industria del desarrollo de antivirus, con Linux no habría el incentivo económico para crear virus, porque los antivirus serían desarrollados con la misma filosofía del software libre.
Los centros de computación con Windows, privados o de instituciones públicas, gastan millones en software y personal para control de virus, personal que podrían dedicarse a nuevos desarrollos. Si no lo ha hecho, ¿qué está esperando para migrar a Linux?
Es un hecho que la cantidad de variantes de virus que atacan a Windows es muy superior a la que ataca a otros sistemas, como Linux. Se calcula que mensualmente se generan 30 mil tipos de virus diferentes para Windows, por lo que los antivirus deben estar actualizándose a diario.
Para Linux casi no hay virus y en particular yo no he visto ninguno. ¿Qué razones hay para que Linux sea más resistente a virus que Windows? Hay razones técnicas relacionadas con el diseño del sistema operativo que no voy a señalar aquí, sólo algunas de las razones que son más fáciles de entender por quienes no son expertos.
1. Muchos virus se introducen en nuestros sistemas porque el usuario ejecuta un programa, por lo general al pinchar en un enlace desconocido. En Linux esto no tiene ni remotamente la peligrosidad que tiene en Windows, porque los archivos del sistema están protegidos hasta de uno mismo.
2. Debido a la diversidad de distribuciones de Linux (Canaima, Debian, Fedora, etc.) , es difícil hacer un virus capaz de afectar a un número significativo de usuarios al mismo tiempo, luego la posible motivación para causar un daño se diluye.
3. Si por casualidad llegaran a proliferar los virus para Linux, existen sistemas de protección ya desarrollados, a los que aún no ha sido necesario acudir. Las distribuciones de Linux comenzarían a traer activados estos sistemas de protección para frenar los ataques.
4. Al ser Linux un desarrollo de código abierto, hecho por miles de personas en del mundo, cualquier falla de seguridad por lo general se reporta en las listas de correo de desarrolladores y se soluciona en pocas horas. El staff de programadores de Microsoft y Apple, que trabajan a puertas cerradas y en el más completo secreto, no tiene ni de lejos esa capacidad de respuesta.
5. Si es el caso que los virus son promocionados subrepticiamente por la millonaria industria del desarrollo de antivirus, con Linux no habría el incentivo económico para crear virus, porque los antivirus serían desarrollados con la misma filosofía del software libre.
Los centros de computación con Windows, privados o de instituciones públicas, gastan millones en software y personal para control de virus, personal que podrían dedicarse a nuevos desarrollos. Si no lo ha hecho, ¿qué está esperando para migrar a Linux?
lunes, 11 de octubre de 2010
Software Libre contra la Guerra Cibernética
Los EEUU cuentan ya con el US Cyber Command, un comando de guerra cibernética cuya misión, supuestamente, es defender a ese país de posibles ataques contra diversos blancos vía internet, como las redes de suministro eléctrico, la telefonía celular o la banca electrónica.
El documento descriptivo del US Cyber Command dice que su objetivo es “llevar a cabo una amplia variedad de operaciones militares en el ciberespacio a fin de ejecutar acciones en todos los dominios, asegurar la libertad de acciones a los EEUU y sus aliados en el ciberespacio e impedir lo mismo a nuestros adversarios”. La OTAN también anunció que tomará acciones ante la posibilidad de una guerra cibernética.
Es evidente que, así como los EEUU y sus aliados se preparan para la defensa en el ciberespacio, también se preparan para el ataque. No solamente por aquello de que la mejor defensa es el ataque, sino porque desde los sucesos del 11 de septiembre de 2001 se comenzó a fortalecer la doctrina de la guerra preventiva.
Ya hay ejemplos de este tipo de ataque. El virus Stuxnet, creado para afectar equipos con Windows, es el primer virus conocido para atacar los sistemas SCADA de control y monitoreo de procesos vitales en la automatización de plantas industriales, como por ejemplo centrales nucleares, así como refinerías y otros tipos de planta esenciales en la industria petrolera.
El objetivo más probable de este virus, según medios como la BBC, puede ser infraestructuras de alto valor estratégico de Irán, porque el 60% de los sistemas afectados están en Irán. Fuentes iraníes han calificado el ataque como "guerra electrónica” aunque minimizan el impacto de los daños en sus instalaciones.
El que piense que Venezuela está exenta de ataques virtuales similares, sólo hace gala de una extrema ingenuidad.
Tenemos aún una base muy grande de sistemas con Windows. No sólo Windows es un sistema mucho más vulnerable a virus que Linux. Más grave es que la trasnacional Microsoft, en una posible alianza con el Pentágono, podría estar involucrada en un eventual ataque cibernético.
Imagine que un día usted enciende su equipo Windows y éste le reporta que debe hacer una actualización vía internet. Imagine que la actualización habilita un ataque del virus Stuxnet u otro peor. Imagine todo lo que vendría después. Una razón más para poner efectivamente en vigor el decreto 3390 lo antes posible.
El documento descriptivo del US Cyber Command dice que su objetivo es “llevar a cabo una amplia variedad de operaciones militares en el ciberespacio a fin de ejecutar acciones en todos los dominios, asegurar la libertad de acciones a los EEUU y sus aliados en el ciberespacio e impedir lo mismo a nuestros adversarios”. La OTAN también anunció que tomará acciones ante la posibilidad de una guerra cibernética.
Es evidente que, así como los EEUU y sus aliados se preparan para la defensa en el ciberespacio, también se preparan para el ataque. No solamente por aquello de que la mejor defensa es el ataque, sino porque desde los sucesos del 11 de septiembre de 2001 se comenzó a fortalecer la doctrina de la guerra preventiva.
Ya hay ejemplos de este tipo de ataque. El virus Stuxnet, creado para afectar equipos con Windows, es el primer virus conocido para atacar los sistemas SCADA de control y monitoreo de procesos vitales en la automatización de plantas industriales, como por ejemplo centrales nucleares, así como refinerías y otros tipos de planta esenciales en la industria petrolera.
El objetivo más probable de este virus, según medios como la BBC, puede ser infraestructuras de alto valor estratégico de Irán, porque el 60% de los sistemas afectados están en Irán. Fuentes iraníes han calificado el ataque como "guerra electrónica” aunque minimizan el impacto de los daños en sus instalaciones.
El que piense que Venezuela está exenta de ataques virtuales similares, sólo hace gala de una extrema ingenuidad.
Tenemos aún una base muy grande de sistemas con Windows. No sólo Windows es un sistema mucho más vulnerable a virus que Linux. Más grave es que la trasnacional Microsoft, en una posible alianza con el Pentágono, podría estar involucrada en un eventual ataque cibernético.
Imagine que un día usted enciende su equipo Windows y éste le reporta que debe hacer una actualización vía internet. Imagine que la actualización habilita un ataque del virus Stuxnet u otro peor. Imagine todo lo que vendría después. Una razón más para poner efectivamente en vigor el decreto 3390 lo antes posible.
Lobos disfrazados de corderos
En la batalla comercial de las grandes compañías de software, como Microsoft, IBM, Oracle y Google, el software libre ha sido utilizado como arma de guerra. Al ser Microsoft casi un monopolio internacional en el software de las computadoras de escritorio, otras compañías han tratado de fomentar el Linux y, como no lo pueden vender directamente, venden aplicaciones que se ejecutan en Linux.
Sin duda alguna, esta es una trampa en la que no debemos caer. No se ha migrado a Software Libre sólo por haber instalado Linux, sino cuando todas las aplicaciones (de correo electrónico, web, administrativas, ingenieriles, etc.) hayan sido desarrolladas bajo este esquema. Por lo tanto, no debemos conformarnos con tener Linux y usar, por ejemplo, un manejador de bases de datos como Oracle, que es propietario, sino que deberíamos tener también un manejador de bases de datos en Software Libre, como Mysql o Postgres.
Si en lugar de vendernos una licencia de uso de software, una compañía nos instala software libre y nos ofrece servicios, como entrenamiento, asesoría y adaptación del software, entonces estamos en presencia de una relación económica mucho más sana, basada en la cantidad de trabajo que aporta la compañía que nos presta el servicio. No hace falta que nos venda licencias de uso.
Sin embargo, eso no excusa las declaraciones de Microsoft y voceros de esta compañía, cuando dicen que el Software Libre es de mala calidad, que se obtiene mejor servicio cuando se paga por algo y otras tonterías que suelen declarar. Como se dice, agarrando aunque sea fallo. Es de mejor calidad Linux que Windows, nadie discute eso. Tratemos de evitar a los lobos disfrazados de cordero, pero, en caso de extrema necesidad, eso es mejor que un lobo sin disfraz y hablador de tonterías, como ha sido Microsoft.
Sin duda alguna, esta es una trampa en la que no debemos caer. No se ha migrado a Software Libre sólo por haber instalado Linux, sino cuando todas las aplicaciones (de correo electrónico, web, administrativas, ingenieriles, etc.) hayan sido desarrolladas bajo este esquema. Por lo tanto, no debemos conformarnos con tener Linux y usar, por ejemplo, un manejador de bases de datos como Oracle, que es propietario, sino que deberíamos tener también un manejador de bases de datos en Software Libre, como Mysql o Postgres.
Si en lugar de vendernos una licencia de uso de software, una compañía nos instala software libre y nos ofrece servicios, como entrenamiento, asesoría y adaptación del software, entonces estamos en presencia de una relación económica mucho más sana, basada en la cantidad de trabajo que aporta la compañía que nos presta el servicio. No hace falta que nos venda licencias de uso.
Sin embargo, eso no excusa las declaraciones de Microsoft y voceros de esta compañía, cuando dicen que el Software Libre es de mala calidad, que se obtiene mejor servicio cuando se paga por algo y otras tonterías que suelen declarar. Como se dice, agarrando aunque sea fallo. Es de mejor calidad Linux que Windows, nadie discute eso. Tratemos de evitar a los lobos disfrazados de cordero, pero, en caso de extrema necesidad, eso es mejor que un lobo sin disfraz y hablador de tonterías, como ha sido Microsoft.
Formas "inocentes" de promocionar software privativo
El famoso decreto 3390, que va a cumplir 6 años en diciembre de 2010, no solamente se refiere a la adopción de Software Libre, sino también la obligatoriedad por parte de los organismos del ejecutivo, de usar Estándares Abiertos, que en general se refiere a datos, protocolos y metodologías de estructuración de software, entre otros.
En particular, el uso de Estándares Abiertos de datos en aplicaciones de oficina, suele referirse al uso de archivos de tipo PDF (muy conocido) y ODF (menos conocido). El ODF, también llamado OASIS, es el principal formato abierto de documentos de oficina, utilizado por el programa Open Office.
A pesar de esto, aún en el 2010 recibo documentos de organismos del ejecutivo en formato de Microsoft Office. Nuestro gobierno, por falta de determinación e impulso revolucionario de muchos funcionarios, se hace partícipe de los mecanismos más utilizados para promover el software privativo: el envío a través de correo electrónico de documentos con formato privativo.
Se usa el argumento de que debemos enviar documentos en formato MS-Office (doc, ppt o xls) porque "es el más difundido y todo el mundo lo tiene". Eso es como fomentar el consumo de la Coca Cola porque es la bebida de mayor distribución mundial o fomentar el reguetón antes que la música venezolana porque se han editado mayor número de discos a nivel mundial. Los revolucionarios no nos podemos dar el lujo de ser tan banales.
Los organismos oficiales no deben esgrimir este tipo de argumentos superficiales. Se deben enviar documentos en Estándares Abiertos, informando al usuario qué programa gratuito descargar para que pueda abrir el documento, como de hecho ocurre con frecuencia cuando se recibe un archivo PDF. Honremos no sólo el decreto 3390, sino también nuestra perspectiva revolucionaria.
En particular, el uso de Estándares Abiertos de datos en aplicaciones de oficina, suele referirse al uso de archivos de tipo PDF (muy conocido) y ODF (menos conocido). El ODF, también llamado OASIS, es el principal formato abierto de documentos de oficina, utilizado por el programa Open Office.
A pesar de esto, aún en el 2010 recibo documentos de organismos del ejecutivo en formato de Microsoft Office. Nuestro gobierno, por falta de determinación e impulso revolucionario de muchos funcionarios, se hace partícipe de los mecanismos más utilizados para promover el software privativo: el envío a través de correo electrónico de documentos con formato privativo.
Se usa el argumento de que debemos enviar documentos en formato MS-Office (doc, ppt o xls) porque "es el más difundido y todo el mundo lo tiene". Eso es como fomentar el consumo de la Coca Cola porque es la bebida de mayor distribución mundial o fomentar el reguetón antes que la música venezolana porque se han editado mayor número de discos a nivel mundial. Los revolucionarios no nos podemos dar el lujo de ser tan banales.
Los organismos oficiales no deben esgrimir este tipo de argumentos superficiales. Se deben enviar documentos en Estándares Abiertos, informando al usuario qué programa gratuito descargar para que pueda abrir el documento, como de hecho ocurre con frecuencia cuando se recibe un archivo PDF. Honremos no sólo el decreto 3390, sino también nuestra perspectiva revolucionaria.
martes, 17 de agosto de 2010
No a la obligación de usar Explorer
Todos los que usamos Linux hemos pasado por la amarga experiencia de tener que acceder a una página y no poder hacerlo con Firefox. Hemos tenido entonces que cambiarnos a una computadora con Windows (¡aaagh!) y usar el Explorer para esa página.
¿Por qué la mayoría de las páginas en internet abren sin problemas usando cualquiera de estos navegadores? La razón es que los diseñadores de estas páginas hicieron un esfuerzo especial para que así sea. Cualquier compañía importante que ofrezca servicios por internet se asegura de usar el subconjunto de los estándares que sea soportados por ambos navegadores, e incluso por Safari (el navegador de las MAC) y ahora por Google Chrome.
Sin embargo, muchas páginas funcionan bien para Explorer pero no funcionan para otros navegadores. ¿Por qué sucede esto? Puede ser una acción deliberada, por ejemplo si el dueño de la página tiene algún convenio con Microsoft. Puede ser también producto del descuido o de la ignorancia por parte de los desarrolladores de la página web. Si desarrollan una página y luego la prueban solamente con Explorer, puede que funcione también con otros navegadores, pero no necesariamente.
Como parte del esfuerzo que hace el Estado Venezolano para usar software libre y para promover el uso del software libre, es imperativo que los desarrolladores de páginas institucionales se aseguren de que funcionen con Firefox, el más difundido de los navegadores de software libre. No es el caso de mencionarlas en este espacio, pero me he topado con páginas institucionales del Estado Venezolano que sólo funcionan con Explorer.
Si Ud tropieza con alguna página institucional que no funcione con Firefox, por favor envíeme la información a emiliofhg@gmail.com y con gusto haré de mediador con los webmasters de esas instituciones.
¿Por qué la mayoría de las páginas en internet abren sin problemas usando cualquiera de estos navegadores? La razón es que los diseñadores de estas páginas hicieron un esfuerzo especial para que así sea. Cualquier compañía importante que ofrezca servicios por internet se asegura de usar el subconjunto de los estándares que sea soportados por ambos navegadores, e incluso por Safari (el navegador de las MAC) y ahora por Google Chrome.
Sin embargo, muchas páginas funcionan bien para Explorer pero no funcionan para otros navegadores. ¿Por qué sucede esto? Puede ser una acción deliberada, por ejemplo si el dueño de la página tiene algún convenio con Microsoft. Puede ser también producto del descuido o de la ignorancia por parte de los desarrolladores de la página web. Si desarrollan una página y luego la prueban solamente con Explorer, puede que funcione también con otros navegadores, pero no necesariamente.
Como parte del esfuerzo que hace el Estado Venezolano para usar software libre y para promover el uso del software libre, es imperativo que los desarrolladores de páginas institucionales se aseguren de que funcionen con Firefox, el más difundido de los navegadores de software libre. No es el caso de mencionarlas en este espacio, pero me he topado con páginas institucionales del Estado Venezolano que sólo funcionan con Explorer.
Si Ud tropieza con alguna página institucional que no funcione con Firefox, por favor envíeme la información a emiliofhg@gmail.com y con gusto haré de mediador con los webmasters de esas instituciones.
martes, 20 de julio de 2010
Ética y Software Libre
En estos días estuvo en Venezuela Richard Stallman, uno de los creadores y principal impulsores de la idea del software libre. Uno de los temas que trató en sus charlas fue el tema de la ética, en relación con el software libre.
Stallman se pregunta ¿qué debemos hacer cuando un amigo nos pide que le copiemos un programa cuya licencia prohíbe las copias? En esas circunstancias cualquier decisión estaría “mal”. Si no le damos la copia, estaríamos dejando de ayudarlo, lo que éticamente no es correcto. Si le damos la copia, estaríamos violando la ley de propiedad intelectual.
¿Qué debemos hacer en ese caso? Stallman está claro: si vamos a hacer un “mal”, debemos hacer el “mal menor”, que en este caso es darle la copia a nuestro amigo. ¿Por qué esta acción no solamente es un “mal menor” sino que es éticamente más aceptable? Stallman se responde: porque si vamos a perjudicar a alguien es menos malo perjudicar a quien se lo merece.
Obviamente una compañía que cobre indefinidamente por cada copia del mismo software se merece que le ocurra que mucha gente no pague por la copia. El costo de producción del software (más una ganancia razonable) se paga muchas veces, lo que resulta en un escándalo desde el punto de vista ético.
Es aquí donde el software libre nos ayuda, porque nos escabullimos del dilema ético planteado al comienzo. Con software libre podemos hacerle la copia a nuestro amigo y hacerle copias incluso a quienes no son amigos nuestros, por el simple disfrute de ayudar al prójimo, sin faltar a nuestra obligación ética de cumplir la ley.
Desde cada una de nuestras trincheras debemos seguir impulsando el software libre, cuyo uso, de paso, es una obligación para el sector público desde la promulgación del conocido decreto presidencial 3390.
Stallman se pregunta ¿qué debemos hacer cuando un amigo nos pide que le copiemos un programa cuya licencia prohíbe las copias? En esas circunstancias cualquier decisión estaría “mal”. Si no le damos la copia, estaríamos dejando de ayudarlo, lo que éticamente no es correcto. Si le damos la copia, estaríamos violando la ley de propiedad intelectual.
¿Qué debemos hacer en ese caso? Stallman está claro: si vamos a hacer un “mal”, debemos hacer el “mal menor”, que en este caso es darle la copia a nuestro amigo. ¿Por qué esta acción no solamente es un “mal menor” sino que es éticamente más aceptable? Stallman se responde: porque si vamos a perjudicar a alguien es menos malo perjudicar a quien se lo merece.
Obviamente una compañía que cobre indefinidamente por cada copia del mismo software se merece que le ocurra que mucha gente no pague por la copia. El costo de producción del software (más una ganancia razonable) se paga muchas veces, lo que resulta en un escándalo desde el punto de vista ético.
Es aquí donde el software libre nos ayuda, porque nos escabullimos del dilema ético planteado al comienzo. Con software libre podemos hacerle la copia a nuestro amigo y hacerle copias incluso a quienes no son amigos nuestros, por el simple disfrute de ayudar al prójimo, sin faltar a nuestra obligación ética de cumplir la ley.
Desde cada una de nuestras trincheras debemos seguir impulsando el software libre, cuyo uso, de paso, es una obligación para el sector público desde la promulgación del conocido decreto presidencial 3390.
martes, 15 de junio de 2010
Combinaciones de licenciamiento "Creative Commons"
En una entrega anterior hablamos de las licencias de tipo "Creative Commons", ideadas para ofrecer varios niveles de protección de obras multimedia en Internet.
Con una licencia de Creative Commons se mantienen los derechos de autor pero se le permite a otras personas copiar y distribuir su obra, siempre y cuando reconozcan la correspondiente autoría. A la vez, se especifican unas condiciones bajo las cuales puede distribuirse y/o modificarse.
Básicamente son cuatro aspectos sobre los que se pueden dar permisos especiales.
1) Atribución: Ud permite a otros copiar, mostrar y o ejecutar (en caso de ser música o video) el trabajo que le pertenece, así como los trabajos derivados de éste, siempre y cuando se le de el crédito en la forma que Ud. especifique.
2) Compartir del mismo modo: Ud. permite a los demás distribuir trabajos derivados de su obra, siempre y cuando la licencia de uso sea la misma que Ud. le puso a su obra.
3) No comercial: Ud permite a otros distribuir, copiar y ejecutar su obra (y trabajos derivados de su obra) pero no con propósitos comerciales.
4) No modificación: Ud permite distribuir, copiar y ejecutar su obra paro no permite que se realicen trabajos derivados de su obra.
Aquí viene lo interesante: Ud selecciona qué aspectos de protección desea para su obra. Por ejemplo, si Ud hace una composición musical que desea distribuir pero no desea que se haga con propósitos comerciales ni que se modifique, entonces su licencia tiene los aspectos 1, 2, 3 y 4. Si a Ud. no le importa que su obra se ejecute con propósitos comerciales, entonces su licencia sólo contiene los aspectos 1, 2 y 4. La libertad máxima Ud. la confiere a los demás asignando a su licencia sólo el aspecto 1.
Con una licencia de Creative Commons se mantienen los derechos de autor pero se le permite a otras personas copiar y distribuir su obra, siempre y cuando reconozcan la correspondiente autoría. A la vez, se especifican unas condiciones bajo las cuales puede distribuirse y/o modificarse.
Básicamente son cuatro aspectos sobre los que se pueden dar permisos especiales.
1) Atribución: Ud permite a otros copiar, mostrar y o ejecutar (en caso de ser música o video) el trabajo que le pertenece, así como los trabajos derivados de éste, siempre y cuando se le de el crédito en la forma que Ud. especifique.
2) Compartir del mismo modo: Ud. permite a los demás distribuir trabajos derivados de su obra, siempre y cuando la licencia de uso sea la misma que Ud. le puso a su obra.
3) No comercial: Ud permite a otros distribuir, copiar y ejecutar su obra (y trabajos derivados de su obra) pero no con propósitos comerciales.
4) No modificación: Ud permite distribuir, copiar y ejecutar su obra paro no permite que se realicen trabajos derivados de su obra.
Aquí viene lo interesante: Ud selecciona qué aspectos de protección desea para su obra. Por ejemplo, si Ud hace una composición musical que desea distribuir pero no desea que se haga con propósitos comerciales ni que se modifique, entonces su licencia tiene los aspectos 1, 2, 3 y 4. Si a Ud. no le importa que su obra se ejecute con propósitos comerciales, entonces su licencia sólo contiene los aspectos 1, 2 y 4. La libertad máxima Ud. la confiere a los demás asignando a su licencia sólo el aspecto 1.
martes, 11 de mayo de 2010
Licencias "Creative Commons"
La licencia de software libre más popular es la llamada GPL (GNU Public License, o Licencia Pública GNU). En principio, es una licencia que se fundamenta en lo se considera las 4 libertades básicas para el intercambio de software en forma libre. Estas libertades son:
1 – libertad para utilizar el programa como a uno le plazca
2 – libertad para estudiar cómo funciona el programa
3 – libertad para redistribuir el programa
4 – libertad para hacer modificaciones y distribuir el software modificado
Las libertades 2 y 4 implican el acceso al código fuente del programa o, siguiendo una metáfora que utilicé en una entrega anterior, poder abrir el “capó”, ver el software por dentro y hacer modificaciones.
Sin embargo, resulta que por internet no solamente se comparte software. Cada vez más, por internet se distribuye proporcionalmente menos software y más material de tipo multimedia, esto es, imágenes (fotos, dibujos), sonido (canciones, programas de radio) y video (películas, documentales, fragmentos de programas de TV).
Al igual que el software privativo, el material multimedia suele tener limitaciones de uso derivadas de una licencia de propiedad muy restrictiva. También del mismo modo en que hubo una respuesta en el mundo del software libre, ha habido respuestas en el mundo de la creación artística que visualizan un mundo más libre para compartir material multimedia.
Las licencias más conocidas en el mundo de las creaciones artísticas que intentan llenar este vacío se denominan licencias "Creative Commons", que puede traducirse como licencias de "Bienes comunes creativos".
En una entrega futura hablaremos sobre los detalles de este tipo de licencia, que se asemeja a la licencia GPL, pero tiene más variantes y se puede adaptar a las necesidades específicas del creador.
1 – libertad para utilizar el programa como a uno le plazca
2 – libertad para estudiar cómo funciona el programa
3 – libertad para redistribuir el programa
4 – libertad para hacer modificaciones y distribuir el software modificado
Las libertades 2 y 4 implican el acceso al código fuente del programa o, siguiendo una metáfora que utilicé en una entrega anterior, poder abrir el “capó”, ver el software por dentro y hacer modificaciones.
Sin embargo, resulta que por internet no solamente se comparte software. Cada vez más, por internet se distribuye proporcionalmente menos software y más material de tipo multimedia, esto es, imágenes (fotos, dibujos), sonido (canciones, programas de radio) y video (películas, documentales, fragmentos de programas de TV).
Al igual que el software privativo, el material multimedia suele tener limitaciones de uso derivadas de una licencia de propiedad muy restrictiva. También del mismo modo en que hubo una respuesta en el mundo del software libre, ha habido respuestas en el mundo de la creación artística que visualizan un mundo más libre para compartir material multimedia.
Las licencias más conocidas en el mundo de las creaciones artísticas que intentan llenar este vacío se denominan licencias "Creative Commons", que puede traducirse como licencias de "Bienes comunes creativos".
En una entrega futura hablaremos sobre los detalles de este tipo de licencia, que se asemeja a la licencia GPL, pero tiene más variantes y se puede adaptar a las necesidades específicas del creador.
domingo, 25 de abril de 2010
Impedimentos oficiales para avanzar hacia el software libre
En estos días he tenido que hacer unos trámites que involucran el acceso a páginas web y la descarga de un documento para ser rellenado y entregado impreso. En particular he tenido que hacerlo en las páginas de Cadivi y del Minci, pero muchos otros organismos usan este procedimiento.
El formato de los documentos oficiales invariablemente es el de Microsoft Word. ¿Por qué esta compañía, símbolo de las nuevas formas de exacción de capitales que practica el imperio corporativo internacional, recibe el apoyo de la Revolución Bolivariana para apuntalar su penetración en nuestra sociedad? No es sólo que los organismos oficiales usan software de Microsoft internamente, es que inducen al ciudadano común a hacerlo. Inconcebible.
Microsoft usa su poder para garantizar la adhesión a sus productos manteniendo la dependencia de unos formatos de datos muy particulares (como los archivos .doc y .ppt, por ejemplo). De vez en cuando cambian los formatos para que los usuarios tengan que actualizar su versión del software. Las últimas versiones de Word usan un formato docx, que no puede leerse con versiones viejas de Word.
Debemos usar formatos abiertos y fomentar el uso de software libre. Si usamos HTML, aunque no tenga cosas como campos para rellenar, cumplimos con este principio. Mejor aún sería usar los formatos abiertos de OASIS, los que usa OpenOffice. No implica ningún problema hacerlo, siempre que expliquemos que el usuario se debe descargar el OpenOffice, que es gratuito y es casi igual que el MS-Office. Sucede con los archivos PDF, normalmente se indica que para abrir un documento PDF se debe descargar el lector. Incluso, se podría abrir documentos OASIS con MS-Office, para el que quiera usarlo, descargando un software que también es gratuito.
Avancemos hacia la soberanía tecnológica.
El formato de los documentos oficiales invariablemente es el de Microsoft Word. ¿Por qué esta compañía, símbolo de las nuevas formas de exacción de capitales que practica el imperio corporativo internacional, recibe el apoyo de la Revolución Bolivariana para apuntalar su penetración en nuestra sociedad? No es sólo que los organismos oficiales usan software de Microsoft internamente, es que inducen al ciudadano común a hacerlo. Inconcebible.
Microsoft usa su poder para garantizar la adhesión a sus productos manteniendo la dependencia de unos formatos de datos muy particulares (como los archivos .doc y .ppt, por ejemplo). De vez en cuando cambian los formatos para que los usuarios tengan que actualizar su versión del software. Las últimas versiones de Word usan un formato docx, que no puede leerse con versiones viejas de Word.
Debemos usar formatos abiertos y fomentar el uso de software libre. Si usamos HTML, aunque no tenga cosas como campos para rellenar, cumplimos con este principio. Mejor aún sería usar los formatos abiertos de OASIS, los que usa OpenOffice. No implica ningún problema hacerlo, siempre que expliquemos que el usuario se debe descargar el OpenOffice, que es gratuito y es casi igual que el MS-Office. Sucede con los archivos PDF, normalmente se indica que para abrir un documento PDF se debe descargar el lector. Incluso, se podría abrir documentos OASIS con MS-Office, para el que quiera usarlo, descargando un software que también es gratuito.
Avancemos hacia la soberanía tecnológica.
domingo, 11 de abril de 2010
En los EEUU crearon una lista negra para quienes usen Software Libre
Una organización estadounidense, la Alianza Internacional para la Propiedad Intelectual (http://www.iipa.com), un paraguas que abarca a varias otras organizaciones, acaba de emitir la “Lista Especial 301”, en la que pone en observación a varios países, incluyendo potencias emergentes como India y Brasil, por fomentar el uso de software libre.
Realmente, esa es la gota que derramó el vaso.
Una de las bases sobre la que se sustenta la exacción de capitales en la actualidad es el cobro por licencias de uso y derechos de propiedad intelectual. De hecho, el compromiso de forzar el cumplimiento de estos mecanismos era una de las cabras que traía escondida el ALCA y que tienen los TLCs o Tratados de “Libre” Comercio que fomentan los EEUU. Billones de dólares reciben en los EEUU solamente por el “permiso” de uso de patentes, software, música, películas, etc.
No tendríamos que pagar tantas licencias de software: podemos simplemente reducir ese gasto dejando de usar software propietario. Pero no. Ahora hasta eso nos incluirá en una lista negra. El software libre está minando las bases de ese sistema corrompido de propiedad intelectual. El sistema económico imperial, por su parte, avanza hacia la criminalización de su uso.
En esa lista 301 no está Venezuela. ¿Por qué será? ¿Será porque, a pesar del decreto 3390, que decía que para el 2007 ya las instituciones del Ejecutivo Nacional tenían que haber hecho la migración a software libre, dichas instituciones mayoritariamente han mantenido sus sistemas propietarios, particularmente con Microsoft?
Solamente cuando PDVSA, que paga 400 millones de dólares cada año en licencias de software (sí, cada año), principalmente a países del norte, se decida a migrar sus sistemas a software libre, nos meterán en la lista. Yo quiero estar en esa lista.
Realmente, esa es la gota que derramó el vaso.
Una de las bases sobre la que se sustenta la exacción de capitales en la actualidad es el cobro por licencias de uso y derechos de propiedad intelectual. De hecho, el compromiso de forzar el cumplimiento de estos mecanismos era una de las cabras que traía escondida el ALCA y que tienen los TLCs o Tratados de “Libre” Comercio que fomentan los EEUU. Billones de dólares reciben en los EEUU solamente por el “permiso” de uso de patentes, software, música, películas, etc.
No tendríamos que pagar tantas licencias de software: podemos simplemente reducir ese gasto dejando de usar software propietario. Pero no. Ahora hasta eso nos incluirá en una lista negra. El software libre está minando las bases de ese sistema corrompido de propiedad intelectual. El sistema económico imperial, por su parte, avanza hacia la criminalización de su uso.
En esa lista 301 no está Venezuela. ¿Por qué será? ¿Será porque, a pesar del decreto 3390, que decía que para el 2007 ya las instituciones del Ejecutivo Nacional tenían que haber hecho la migración a software libre, dichas instituciones mayoritariamente han mantenido sus sistemas propietarios, particularmente con Microsoft?
Solamente cuando PDVSA, que paga 400 millones de dólares cada año en licencias de software (sí, cada año), principalmente a países del norte, se decida a migrar sus sistemas a software libre, nos meterán en la lista. Yo quiero estar en esa lista.
jueves, 25 de marzo de 2010
No nos consta qué hace Google
Google es una compañía gigante, más o menos de la mitad del tamaño de Microsoft, que es una de las 10 más grandes del mundo. Se hizo muy popular por el mecanismo de ordenación o “ranking” en la búsqueda de páginas que contienen determinadas palabras.
Aunque hay unas ideas de cómo Google hace esa ordenación, no sabemos a ciencia cierta los detalles. El software que utilizan no es libre, la tecnología de hardware y software que usan no son abiertos. Ellos usan ese secreto como ventaja competitiva.
Sabemos algunas cosas, como que en una búsqueda las primeras páginas que aparecen son las que tienen más enlaces que apuntan hacia ellas y que influye también la “popularidad” de esas otras páginas, así como el lugar desde donde se hace la búsqueda, de modo que los resultados son distintos en cada país.
El buscador tiene una ayuda que ellos llaman “experimental”, que consiste en autocompletar los textos a buscar. En estos momentos, si uno mete en el buscador Google la palabra "como", aparece la lista de búsquedas frecuentes y la primera la opción es "como matar a chavez".
La opción conspiranoica, alimentada por el hecho de que no conocemos el software, es que Google se ha sumado a la campaña internacional de ataque a Venezuela y deliberadamente coloca la opción magnicida como la primera. No lo sabemos a ciencia cierta. Tenemos que admitir que no podemos dar pruebas y actuar por las vías regulares, solicitando a Google que retire esa opción.
El software privado, como el que tambié
n usa Microsoft en su Windows, Explorer y Office, puede contener y con frecuencia contiene funcionalidades desconocidas, que pueden ser usadas con fines no mencionados explícitamente. El software libre y de código abierto, por el contrario, es sinónimo de transparencia.
Aunque hay unas ideas de cómo Google hace esa ordenación, no sabemos a ciencia cierta los detalles. El software que utilizan no es libre, la tecnología de hardware y software que usan no son abiertos. Ellos usan ese secreto como ventaja competitiva.
Sabemos algunas cosas, como que en una búsqueda las primeras páginas que aparecen son las que tienen más enlaces que apuntan hacia ellas y que influye también la “popularidad” de esas otras páginas, así como el lugar desde donde se hace la búsqueda, de modo que los resultados son distintos en cada país.
El buscador tiene una ayuda que ellos llaman “experimental”, que consiste en autocompletar los textos a buscar. En estos momentos, si uno mete en el buscador Google la palabra "como", aparece la lista de búsquedas frecuentes y la primera la opción es "como matar a chavez".
La opción conspiranoica, alimentada por el hecho de que no conocemos el software, es que Google se ha sumado a la campaña internacional de ataque a Venezuela y deliberadamente coloca la opción magnicida como la primera. No lo sabemos a ciencia cierta. Tenemos que admitir que no podemos dar pruebas y actuar por las vías regulares, solicitando a Google que retire esa opción.
El software privado, como el que tambié
n usa Microsoft en su Windows, Explorer y Office, puede contener y con frecuencia contiene funcionalidades desconocidas, que pueden ser usadas con fines no mencionados explícitamente. El software libre y de código abierto, por el contrario, es sinónimo de transparencia.
jueves, 11 de marzo de 2010
Sofware Libre para la Salud
Se está desarrollando un proyecto, de alcance nacional, para automatizar los centros de salud en Venezuela. Este proyecto se llama SINAPSIS (Sistema de Información NAcional de Salud para la Inclusión Social) y está apoyado por los Ministerios de Salud y de Ciencia, Tecnología e Industrias Ligeras, este último a través del CNTI (Centro Nacional de Tecnologías de Información).
Este es uno de los ejemplos donde el software libre debe ser adoptado sin dudas de ninguna naturaleza. No podemos imaginar, precisamente en un área tan sensible como la salud, que una empresa dueña de un software propietario practique el chantaje de no dar más soporte o no modificar el software si no se cumplen sus peticiones de, por ejemplo, subir el costo de la licencia de uso.
SINAPSIS permitirá almacenar las historias médicas de los venezolanos, de modo que al ir a cualquier centro de salud de Venezuela el médico tratante pueda tener acceso a esa información de inmediato. Este software permitirá hacer interconsultas, es decir, que un médico pueda realizar preguntas a otros especialistas sobre un caso en el que no está seguro del diagnóstico, lo que será muy útil para médicos que se encuentran en zonas remotas donde no hay un colega cerca para solicitarle su opinión. Con el tiempo, SINAPSIS incorporará más opciones para el soporte de ambulatorios, CDIs, hospitales y otros centros de salud.
El modelo de desarrollo de SINAPSIS es abierto. Estudiantes de informática, empresas o cooperativas de desarrollo de software o desarrolladores independientes, tendrán acceso al código fuente, para que realicen sus contribuciones. Cualquier desarrollo seguirá siendo libre y disponible para que todo el que quiera pueda realizar su propio escrutinio. Participación y transparencia en el desarrollo tecnológico.
Este es uno de los ejemplos donde el software libre debe ser adoptado sin dudas de ninguna naturaleza. No podemos imaginar, precisamente en un área tan sensible como la salud, que una empresa dueña de un software propietario practique el chantaje de no dar más soporte o no modificar el software si no se cumplen sus peticiones de, por ejemplo, subir el costo de la licencia de uso.
SINAPSIS permitirá almacenar las historias médicas de los venezolanos, de modo que al ir a cualquier centro de salud de Venezuela el médico tratante pueda tener acceso a esa información de inmediato. Este software permitirá hacer interconsultas, es decir, que un médico pueda realizar preguntas a otros especialistas sobre un caso en el que no está seguro del diagnóstico, lo que será muy útil para médicos que se encuentran en zonas remotas donde no hay un colega cerca para solicitarle su opinión. Con el tiempo, SINAPSIS incorporará más opciones para el soporte de ambulatorios, CDIs, hospitales y otros centros de salud.
El modelo de desarrollo de SINAPSIS es abierto. Estudiantes de informática, empresas o cooperativas de desarrollo de software o desarrolladores independientes, tendrán acceso al código fuente, para que realicen sus contribuciones. Cualquier desarrollo seguirá siendo libre y disponible para que todo el que quiera pueda realizar su propio escrutinio. Participación y transparencia en el desarrollo tecnológico.
jueves, 11 de febrero de 2010
Una estrategia para pasarse a software libre
Para comenzar, debemos preguntarnos ¿por qué pasar a software libre? Hemos hablado antes de las ventajas a nivel institucional. En lo personal, la principal ventaja de usar Linux en lugar de Windows es que nos liberamos de la amenaza de los virus.
Los virus son programas que se instalan en el computador y realizan acciones no deseadas por el usuario. Estas acciones pueden ir desde espiar lo que el usuario hace, enviando los datos a algún centro de recolección de información, hasta borrar todos los datos maliciosamente, pasando por otras acciones, como usar el computador personal como centro de ataque de otros lugares más apetecibles.
Las actividades más comunes que realiza un usuario promedio pueden hacerse idénticamente en Linux, Windows o Mac. Ver el correo electrónico, navegar, ver animaciones o videos de cualquier sitio como Youtube, editar documentos incluso en el formato de Office, ver archivos PDF o cualquier imagen, descomprimir archivos recibidos, etc. Usted es dependiente de Windows si utiliza programas que sólo funcionan en ese ambiente, que suelen ser programas muy especializados, como editores de video o algún juego en particular.
¿Cómo irse independizando de Windows? Si usted es un usuario promedio, es muy fácil, y puede hacerlo por etapas. Primera etapa: descargue el navegador Firefox y úselo, dígale adiós al Explorer. Puede darle un tiempo a la adaptación, antes de la siguiente fase. Segunda Etapa: descargue Open Office y úselo, dígale adiós al Office. Va a ver que se adaptará muy fácilmente. Tercera Etapa: cuando se sienta con suficiente espíritu revolucionario, pida asesoría para cambiarse a Linux, olvidarse de los virus y dejar de apoyar a uno de los principales símbolos del imperio norteamericano: Microsoft.
Los virus son programas que se instalan en el computador y realizan acciones no deseadas por el usuario. Estas acciones pueden ir desde espiar lo que el usuario hace, enviando los datos a algún centro de recolección de información, hasta borrar todos los datos maliciosamente, pasando por otras acciones, como usar el computador personal como centro de ataque de otros lugares más apetecibles.
Las actividades más comunes que realiza un usuario promedio pueden hacerse idénticamente en Linux, Windows o Mac. Ver el correo electrónico, navegar, ver animaciones o videos de cualquier sitio como Youtube, editar documentos incluso en el formato de Office, ver archivos PDF o cualquier imagen, descomprimir archivos recibidos, etc. Usted es dependiente de Windows si utiliza programas que sólo funcionan en ese ambiente, que suelen ser programas muy especializados, como editores de video o algún juego en particular.
¿Cómo irse independizando de Windows? Si usted es un usuario promedio, es muy fácil, y puede hacerlo por etapas. Primera etapa: descargue el navegador Firefox y úselo, dígale adiós al Explorer. Puede darle un tiempo a la adaptación, antes de la siguiente fase. Segunda Etapa: descargue Open Office y úselo, dígale adiós al Office. Va a ver que se adaptará muy fácilmente. Tercera Etapa: cuando se sienta con suficiente espíritu revolucionario, pida asesoría para cambiarse a Linux, olvidarse de los virus y dejar de apoyar a uno de los principales símbolos del imperio norteamericano: Microsoft.
domingo, 17 de enero de 2010
¿Quién gana con el Software Libre?
Como el Software Libre se distribuye gratuitamente, siempre hay alguna mente suspicaz que, juzgando con los parámetros del individualismo, sospecha que hay algo escondido, porque “no es posible” que alguien trabaje gratis. Eso no es cierto. Desde un punto de vista altruista, poco comprensible para quienes tienen la visión de la utilidad económica, se gana la satisfacción de colaborar desinteresadamente al desarrollo social.
Sin embargo, para tranquilidad de los suspicaces, el desarrollo de software libre también puede tener una lógica de beneficio personal. En primer lugar, al hacer y distribuir un software gratuito, si es de calidad, se gana en prestigio y reconocimiento, lo que posteriormente puede traducirse en otro tipo de beneficios, como dar asesorías y cursos. Además, un software no siempre está adaptado a las necesidades específicas de todos los usuarios, por lo que puede surgir el beneficio de la contratación para la adaptación.
Lo que se elimina con el software libre es “estar casado” con una compañía de software, que puede aprovechar la dependencia para obtener ganancias cuantiosas. Ese era el modelo de negocio de IBM, convencer a los incautos de que se “casaran” con su tecnología. Ese es el modelo de Microsoft: hacer que la gente, incluso las empresas, dependan de sus sistemas al punto de no querer hacer ningún cambio.
Adoptando software libre, un individuo o empresa elimina la dependencia. Por esta razón, el que trabaja con software libre (asesorando o modificando el software) tiene que ganarse la confianza de sus clientes con trabajo continuo y de calidad.
Todos ganamos con el software libre. Ganamos de manera moderada, ajustada al esfuerzo realizado y a la calidad, por lo que es mucho más compatible con el socialismo que queremos.
Sin embargo, para tranquilidad de los suspicaces, el desarrollo de software libre también puede tener una lógica de beneficio personal. En primer lugar, al hacer y distribuir un software gratuito, si es de calidad, se gana en prestigio y reconocimiento, lo que posteriormente puede traducirse en otro tipo de beneficios, como dar asesorías y cursos. Además, un software no siempre está adaptado a las necesidades específicas de todos los usuarios, por lo que puede surgir el beneficio de la contratación para la adaptación.
Lo que se elimina con el software libre es “estar casado” con una compañía de software, que puede aprovechar la dependencia para obtener ganancias cuantiosas. Ese era el modelo de negocio de IBM, convencer a los incautos de que se “casaran” con su tecnología. Ese es el modelo de Microsoft: hacer que la gente, incluso las empresas, dependan de sus sistemas al punto de no querer hacer ningún cambio.
Adoptando software libre, un individuo o empresa elimina la dependencia. Por esta razón, el que trabaja con software libre (asesorando o modificando el software) tiene que ganarse la confianza de sus clientes con trabajo continuo y de calidad.
Todos ganamos con el software libre. Ganamos de manera moderada, ajustada al esfuerzo realizado y a la calidad, por lo que es mucho más compatible con el socialismo que queremos.
domingo, 10 de enero de 2010
¿Propiedad social o propiedad intelectual?
La principal justificación que tiene el principio de la propiedad intelectual es que la reserva de los derechos de explotación de una idea original es la motivación para que los individuos traten de generar ideas y así impulsar el desarrollo. Como siempre, el individualismo como supuesto motor del progreso.
Lo que se oculta en esta justificación es que por lo general la propiedad intelectual se transfiere a quienes tienen el capital para desarrollar las ideas y los verdaderos autores intelectuales terminan siendo unos explotados más del sistema, al quienes les toca un mínimo porcentaje.
Aún en el ámbito capitalista ha habido quienes argumentan que los derechos de propiedad intelectual no son necesarios para promover la creatividad y el avance científico e imponen costos muy altos para la sociedad. Uno de los mejores ejemplos es el desarrollo que ha alcanzado el Software Libre. Sin embargo, a falta de legislación sobre propiedad social en el mundo capitalista, los promotores del Software Libre han tenido que "darle la vuelta" a las legislaciones vigentes para promover su desarrollo.
Debido a que aún nos regimos principalmente por un marco legal creado para la sociedad capitalista, el concepto de software libre debe basarse en el cuestionado principio de propiedad intelectual. El razonamiento básico es sencillo: si yo soy el propietario de un software, porque yo lo creé, entonces, así como tengo derecho a obtener beneficios económicos, también tengo derecho a distribuirlo en forma gratuita. Tengo además derecho a distribuir el código fuente para que la gente lo vea "por dentro".
Las formas de propiedad social que se están definiendo y desarrollando en Venezuela deberían servir de base más sólida al concepto de Software Libre y de Conocimiento Libre.
Lo que se oculta en esta justificación es que por lo general la propiedad intelectual se transfiere a quienes tienen el capital para desarrollar las ideas y los verdaderos autores intelectuales terminan siendo unos explotados más del sistema, al quienes les toca un mínimo porcentaje.
Aún en el ámbito capitalista ha habido quienes argumentan que los derechos de propiedad intelectual no son necesarios para promover la creatividad y el avance científico e imponen costos muy altos para la sociedad. Uno de los mejores ejemplos es el desarrollo que ha alcanzado el Software Libre. Sin embargo, a falta de legislación sobre propiedad social en el mundo capitalista, los promotores del Software Libre han tenido que "darle la vuelta" a las legislaciones vigentes para promover su desarrollo.
Debido a que aún nos regimos principalmente por un marco legal creado para la sociedad capitalista, el concepto de software libre debe basarse en el cuestionado principio de propiedad intelectual. El razonamiento básico es sencillo: si yo soy el propietario de un software, porque yo lo creé, entonces, así como tengo derecho a obtener beneficios económicos, también tengo derecho a distribuirlo en forma gratuita. Tengo además derecho a distribuir el código fuente para que la gente lo vea "por dentro".
Las formas de propiedad social que se están definiendo y desarrollando en Venezuela deberían servir de base más sólida al concepto de Software Libre y de Conocimiento Libre.
domingo, 3 de enero de 2010
Por cierto, ¿qué es Software Libre?
Se han ideado varias analogías para explicar a una persona no especialista lo que es el Software Libre. La razón de que no sea tan sencillo es que software libre no es lo mismo que software gratis.
Hagamos una analogía con los carros. Cuando uno va a comprar un carro, da por descontado que puede abrir el capó, ver el carro por dentro, repararlo, incluso mejorarlo, por ejemplo, ponerle amortiguadores de más calidad. Uno no tiene que ser mecánico para realizar las mejoras, eso lo hace el mecánico al que uno contrata. Tampoco hay que pedirle permiso al fabricante.
Esto no es posible con software privativo, que es el modelo básico del ámbito capitalista. El "fabricante" del software se reserva el derecho de cambiarlo. Ni siquiera permite "abrir el capó", lo que sería equivalente a inspeccionar lo que se denomina el "código fuente". En algunos casos uno debe adaptarse, o sea, usar el software como viene. En otros, uno está obligado a acudir al fabricante para hacerle cambios.
Software Libre, en contraste, es cualquier software que le permita al usuario “verlo por dentro” y adaptarlo a sus necesidades. No se trata sólo del sistema operativo, como Linux: puede ser un navegador, software de administración, de oficina o cualquier otro. Aunque parezca paradójico, hay software libre que corre en sistemas operativos privativos como Windows o MacOS.
(Publicado en el Correo del Orinoco el 03/01/2009)
Hagamos una analogía con los carros. Cuando uno va a comprar un carro, da por descontado que puede abrir el capó, ver el carro por dentro, repararlo, incluso mejorarlo, por ejemplo, ponerle amortiguadores de más calidad. Uno no tiene que ser mecánico para realizar las mejoras, eso lo hace el mecánico al que uno contrata. Tampoco hay que pedirle permiso al fabricante.
Esto no es posible con software privativo, que es el modelo básico del ámbito capitalista. El "fabricante" del software se reserva el derecho de cambiarlo. Ni siquiera permite "abrir el capó", lo que sería equivalente a inspeccionar lo que se denomina el "código fuente". En algunos casos uno debe adaptarse, o sea, usar el software como viene. En otros, uno está obligado a acudir al fabricante para hacerle cambios.
Software Libre, en contraste, es cualquier software que le permita al usuario “verlo por dentro” y adaptarlo a sus necesidades. No se trata sólo del sistema operativo, como Linux: puede ser un navegador, software de administración, de oficina o cualquier otro. Aunque parezca paradójico, hay software libre que corre en sistemas operativos privativos como Windows o MacOS.
(Publicado en el Correo del Orinoco el 03/01/2009)
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