En estos momentos está en el tapete el tema de la Obsolescencia Programada, gracias a un documental de la directora alemana Cosima Dannoritzer que ha sido transmitido en varios países. Partiendo de un notorio antecedente, la confabulación en los años 20 de los principales fabricantes de bombillos del mundo para producir bombillos de menor calidad, el documental desarrolla el concepto. Se trata de un estrategia deliberada de los fabricantes (de cualquier tipo de bien) para que sus productos no duren demasiado y así mantener continuamente la venta de nuevos modelos en el futuro.
A lo largo del documental se describe el caso de una impresora que en su electrónica tiene un chip programado para contar el número de impresiones. ¿Para qué? Para que al llegar a una determinada cantidad, aún si la impresora está buena, dar un mensaje de error de hardware y negarse a seguir imprimiendo. El documental describe cómo, bajándose un programa que “hackea” dicha impresora, el contador de impresiones vuelve a cero y la impresora sigue funcionando con normalidad. Obsolescencia programada con premeditación y alevosía.
Uno de los principales contribuyentes a la dinámica de la Obsolescencia Programada, que también podría decírsele “Obsolescencia Prematura”, es el gigante del software Microsoft. Continuamente incorpora elementos en el Windows que necesitan de más y más recursos, especialmente de velocidad de CPU y de memoria RAM. A la vuelta de dos o tres años de haber comprado una computadora, sentimos que está lenta, que no podemos instalarle la última versión de Windows o de Office, lo que nos impulsa a actualizar el hardware. A esto se agrega que las versiones de Office traen nuevos formatos para que nos veamos empujados a actualizar la versión de Word o Excel.
¿Es necesario evolucionar de este modo? Probablemente sea indetenible una cierta evolución hasta que se cambie el modelo de “progreso”, dado que el mundo está dominado actualmente por voraces trasnacionales, pero no deberíamos vernos forzados a cambiar de equipos tan frecuentemente. Una computadora “viejita”, con 256MB de memoria RAM puede funcionar perfectamente con una versión de Linux no tan recargada, como Puppy Linux o Xubuntu, lo que permitiría usarlas durante más tiempo.
Alargar el tiempo de vida de las computadoras y de cualquier dispositivo electrónico, es incluso beneficioso para el ambiente, porque produciríamos basura a un ritmo menor. Contra la Obsolescencia Prematura (y Programada), también Linux es una opción.
jueves, 28 de abril de 2011
jueves, 14 de abril de 2011
La Radio con Software Libre
La semana pasada estuvo la emisora de radio Alba Ciudad transmitiendo desde Filven. Esta emisora tiene el mérito de ser la primera (no sé si la única) en manejar todos sus procesos con Software Libre.
¿Qué se hace en una emisora de radio que requiera de software? La parrilla de programación se controla con un software que se parece a esos que llaman “calendario”. Así como Ud puede colocar una “cita” digamos de 8 a 9 en el “calendario”, en cualquier software hecho para radio Ud puede asociar un programa pregrabado a una determinada hora y ese programa saldrá al aire a esa hora. Esto es muy útil para la programación nocturna.
Para la programación en “vivo” normalmente hace falta que un operador ponga música, cuñas, cortinas, audio de entrevistas, etc., intercaladas o sobrepuestas con la voz en vivo de los locutores. Esto se hace con una computadora y un programa que permite seleccionar (darle “click”) el archivo de audio que desee, por ejemplo en formato MP3, y ese sonido sale al aire automáticamente.
Existe en Linux un software muy completo y de alta calidad para esto, lo que evitaría el gasto de software que normalmente es muy costoso. Ese software se llama Rivendell, que hace todo lo que describí anteriormente e incluso tiene la posibilidad de utilizar una pantalla táctil o “touch screen” para mayor facilidad del operador.
Otros procesos muy útiles en la radio son los de grabado y edición de programas, para tenerlos listos y poderlos programar para una determinada hora. Existen varios programas en software libre para esto, siendo el más conocido uno llamado “Audacity”. Con “Audacity” usted puede grabar varias pistas, mezclar las pistas, cortar y pegar segmentos de audio, modificar audio con ecualizadores, cambios de tono, de velocidad y una infinidad de otras opciones. No tiene nada que envidiarle a paquetes comerciales de edición de audio, normalmente muy costosos.
La conversión entre formatos de audio, otra de las actividades más comunes en una radio, también tiene muchas opciones disponibles en Linux son muy variados y de muy alta calidad.
En resumen, tenemos la tecnología (1) Gratis, (2) Libre de Virus y Spyware, (3) Robusta y (4) Independiente de posibles extorsiones de proveedores comerciales, para poner una radio. La solución, probada en Alba Ciudad durante varios meses por el camarada Luigino Bracci, puede ser utilizada no solamente en radios comunitarias, sino también en nuestro sistema de radio bandera, Radio Nacional de Venezuela. La transición hay que trabajarla, no es una transición de un día para otro: es una transición de unos principios ideológicos para otros.
¿Qué se hace en una emisora de radio que requiera de software? La parrilla de programación se controla con un software que se parece a esos que llaman “calendario”. Así como Ud puede colocar una “cita” digamos de 8 a 9 en el “calendario”, en cualquier software hecho para radio Ud puede asociar un programa pregrabado a una determinada hora y ese programa saldrá al aire a esa hora. Esto es muy útil para la programación nocturna.
Para la programación en “vivo” normalmente hace falta que un operador ponga música, cuñas, cortinas, audio de entrevistas, etc., intercaladas o sobrepuestas con la voz en vivo de los locutores. Esto se hace con una computadora y un programa que permite seleccionar (darle “click”) el archivo de audio que desee, por ejemplo en formato MP3, y ese sonido sale al aire automáticamente.
Existe en Linux un software muy completo y de alta calidad para esto, lo que evitaría el gasto de software que normalmente es muy costoso. Ese software se llama Rivendell, que hace todo lo que describí anteriormente e incluso tiene la posibilidad de utilizar una pantalla táctil o “touch screen” para mayor facilidad del operador.
Otros procesos muy útiles en la radio son los de grabado y edición de programas, para tenerlos listos y poderlos programar para una determinada hora. Existen varios programas en software libre para esto, siendo el más conocido uno llamado “Audacity”. Con “Audacity” usted puede grabar varias pistas, mezclar las pistas, cortar y pegar segmentos de audio, modificar audio con ecualizadores, cambios de tono, de velocidad y una infinidad de otras opciones. No tiene nada que envidiarle a paquetes comerciales de edición de audio, normalmente muy costosos.
La conversión entre formatos de audio, otra de las actividades más comunes en una radio, también tiene muchas opciones disponibles en Linux son muy variados y de muy alta calidad.
En resumen, tenemos la tecnología (1) Gratis, (2) Libre de Virus y Spyware, (3) Robusta y (4) Independiente de posibles extorsiones de proveedores comerciales, para poner una radio. La solución, probada en Alba Ciudad durante varios meses por el camarada Luigino Bracci, puede ser utilizada no solamente en radios comunitarias, sino también en nuestro sistema de radio bandera, Radio Nacional de Venezuela. La transición hay que trabajarla, no es una transición de un día para otro: es una transición de unos principios ideológicos para otros.
jueves, 7 de abril de 2011
Patadas de ahogado
Hace pocas semanas el sistema Android para celulares avanzados destronó al Blackberry OS, en el mercado estadounidense, como el más usado en las unidades celulares recién vendidas. Es difícil conocer las ventas a nivel mundial, ya que dependería de cifras integradas de muchos países, pero las cifras en los EEUU pueden considerarse representativas del mundo con mayor poder adquisitivo, que es el que adquiere celulares costosos.
Los sistemas en “competencia” son Android (auspiciado por Google), Blackberry OS, Symbian (de Nokia), iOS (de los iPhone de Apple), Windows Mobile (de Microsoft) y WebOS (de Palm/HP). De éstos, Android y WebOS corren sobre una base de Linux, de modo que el predominio de Linux en los teléfonos celulares se está fortaleciendo. Ya Linux había tomado la delantera en servidores de datos a nivel mundial.
El deterioro de las ventas de sistemas con Windows Mobile y de celulares Nokia, llevó a estas dos compañías a hacer una alianza, anunciada hace pocos días. Microsoft le paga a Nokia casi mil millones de dólares para que no haga celulares con Android sino con Windows Mobile. Por la plata baila el mono, como dice el refrán inspirado en aquel personaje que tocaba un organillo y tenía un monito que bailaba.
Ya me estoy imaginando en el futuro excusas como “no te devolví la llamada porque a mi Nokia le cayó un virus”, “ya va, tengo que cortar porque estoy actualizando el antivirus” y otras por el estilo. Me recuerdo de la anécdota (no sé si es cierta) del altercado verbal entre Microsoft y General Motors. Bill Gates dijo en una conferencia que si GM hubiera evolucionado como lo hicieron ellos, tendríamos carros a 25 dólares, que consumen 1 litro de gasolina cada 1000 km y que su velocidad sería de 160.000 Km/h.
Aparentemente la GM le respondió que si los carros que ellos fabrican fueran como Windows se colgarían a cada rato sin ninguna razón, sólo se permitiría una persona por carro, habría que comprar un carro nuevo cada vez que cambien las señalizaciones, al cambiar la emisora de radio habría que apagar y prender el carro y el airbag preguntaría “¿Está seguro?” antes de activarse. No sé si fue así, pero pudo haber sido.
Microsoft y Nokia dan patadas de ahogado. La próxima gran oleada tecnológica en materia de teléfonos celulares parece ser: teléfonos de fabricación asiática (Samsung, LG, HTC, varias marcas chinas) con sistemas Android u otros basados en Linux, que en la actualidad tienen cientos de miles de aplicaciones ya desarrolladas, disponibles vía internet.
Los sistemas en “competencia” son Android (auspiciado por Google), Blackberry OS, Symbian (de Nokia), iOS (de los iPhone de Apple), Windows Mobile (de Microsoft) y WebOS (de Palm/HP). De éstos, Android y WebOS corren sobre una base de Linux, de modo que el predominio de Linux en los teléfonos celulares se está fortaleciendo. Ya Linux había tomado la delantera en servidores de datos a nivel mundial.
El deterioro de las ventas de sistemas con Windows Mobile y de celulares Nokia, llevó a estas dos compañías a hacer una alianza, anunciada hace pocos días. Microsoft le paga a Nokia casi mil millones de dólares para que no haga celulares con Android sino con Windows Mobile. Por la plata baila el mono, como dice el refrán inspirado en aquel personaje que tocaba un organillo y tenía un monito que bailaba.
Ya me estoy imaginando en el futuro excusas como “no te devolví la llamada porque a mi Nokia le cayó un virus”, “ya va, tengo que cortar porque estoy actualizando el antivirus” y otras por el estilo. Me recuerdo de la anécdota (no sé si es cierta) del altercado verbal entre Microsoft y General Motors. Bill Gates dijo en una conferencia que si GM hubiera evolucionado como lo hicieron ellos, tendríamos carros a 25 dólares, que consumen 1 litro de gasolina cada 1000 km y que su velocidad sería de 160.000 Km/h.
Aparentemente la GM le respondió que si los carros que ellos fabrican fueran como Windows se colgarían a cada rato sin ninguna razón, sólo se permitiría una persona por carro, habría que comprar un carro nuevo cada vez que cambien las señalizaciones, al cambiar la emisora de radio habría que apagar y prender el carro y el airbag preguntaría “¿Está seguro?” antes de activarse. No sé si fue así, pero pudo haber sido.
Microsoft y Nokia dan patadas de ahogado. La próxima gran oleada tecnológica en materia de teléfonos celulares parece ser: teléfonos de fabricación asiática (Samsung, LG, HTC, varias marcas chinas) con sistemas Android u otros basados en Linux, que en la actualidad tienen cientos de miles de aplicaciones ya desarrolladas, disponibles vía internet.
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