domingo, 25 de abril de 2010

Impedimentos oficiales para avanzar hacia el software libre

En estos días he tenido que hacer unos trámites que involucran el acceso a páginas web y la descarga de un documento para ser rellenado y entregado impreso. En particular he tenido que hacerlo en las páginas de Cadivi y del Minci, pero muchos otros organismos usan este procedimiento.

El formato de los documentos oficiales invariablemente es el de Microsoft Word. ¿Por qué esta compañía, símbolo de las nuevas formas de exacción de capitales que practica el imperio corporativo internacional, recibe el apoyo de la Revolución Bolivariana para apuntalar su penetración en nuestra sociedad? No es sólo que los organismos oficiales usan software de Microsoft internamente, es que inducen al ciudadano común a hacerlo. Inconcebible.

Microsoft usa su poder para garantizar la adhesión a sus productos manteniendo la dependencia de unos formatos de datos muy particulares (como los archivos .doc y .ppt, por ejemplo). De vez en cuando cambian los formatos para que los usuarios tengan que actualizar su versión del software. Las últimas versiones de Word usan un formato docx, que no puede leerse con versiones viejas de Word.

Debemos usar formatos abiertos y fomentar el uso de software libre. Si usamos HTML, aunque no tenga cosas como campos para rellenar, cumplimos con este principio. Mejor aún sería usar los formatos abiertos de OASIS, los que usa OpenOffice. No implica ningún problema hacerlo, siempre que expliquemos que el usuario se debe descargar el OpenOffice, que es gratuito y es casi igual que el MS-Office. Sucede con los archivos PDF, normalmente se indica que para abrir un documento PDF se debe descargar el lector. Incluso, se podría abrir documentos OASIS con MS-Office, para el que quiera usarlo, descargando un software que también es gratuito.

Avancemos hacia la soberanía tecnológica.

domingo, 11 de abril de 2010

En los EEUU crearon una lista negra para quienes usen Software Libre

Una organización estadounidense, la Alianza Internacional para la Propiedad Intelectual (http://www.iipa.com), un paraguas que abarca a varias otras organizaciones, acaba de emitir la “Lista Especial 301”, en la que pone en observación a varios países, incluyendo potencias emergentes como India y Brasil, por fomentar el uso de software libre.

Realmente, esa es la gota que derramó el vaso.

Una de las bases sobre la que se sustenta la exacción de capitales en la actualidad es el cobro por licencias de uso y derechos de propiedad intelectual. De hecho, el compromiso de forzar el cumplimiento de estos mecanismos era una de las cabras que traía escondida el ALCA y que tienen los TLCs o Tratados de “Libre” Comercio que fomentan los EEUU. Billones de dólares reciben en los EEUU solamente por el “permiso” de uso de patentes, software, música, películas, etc.

No tendríamos que pagar tantas licencias de software: podemos simplemente reducir ese gasto dejando de usar software propietario. Pero no. Ahora hasta eso nos incluirá en una lista negra. El software libre está minando las bases de ese sistema corrompido de propiedad intelectual. El sistema económico imperial, por su parte, avanza hacia la criminalización de su uso.

En esa lista 301 no está Venezuela. ¿Por qué será? ¿Será porque, a pesar del decreto 3390, que decía que para el 2007 ya las instituciones del Ejecutivo Nacional tenían que haber hecho la migración a software libre, dichas instituciones mayoritariamente han mantenido sus sistemas propietarios, particularmente con Microsoft?

Solamente cuando PDVSA, que paga 400 millones de dólares cada año en licencias de software (sí, cada año), principalmente a países del norte, se decida a migrar sus sistemas a software libre, nos meterán en la lista. Yo quiero estar en esa lista.