En varias oportunidades he comentado la ventaja tecnológica que tiene Linux sobre Windows. No solamente el núcleo, que tiene mejores características de seguridad, rapidez y uso de memoria, sino el sistema de ventanas más popular de los que se usan con Linux el sistema “X Windows”. Pero hay que verlo para entenderlo. Voy a citar una frase de Bertolt Brecht: “Me parezco al que llevaba el ladrillo consigo para mostrar al mundo cómo era su casa”.
Anuncian con bombos y platillos cosas como “Menos tiempo de arranque y menor uso de memoria”. Ya esto lo tenía Linux. No solamente eso: en general la operación es más rápida copiando, abriendo y guardando archivos, etc. Para ser justos también hay que decir que en gran parte la percepción de rapidez depende también de las aplicaciones que se estén usando.
Dicen como una gran cosa que ahora en Windows 8 podrá haber varios monitores. Desde hace varios años uso en Linux varios monitores virtuales, con un click me paso de uno a otro, evitando el congestionamiento de ventanas. Podría hacerlo con monitores físicos, si me comprara alguno adicional, pero no lo he considerado necesario.
Ahora anuncian como un gran logro que habrá un sitio “único” para bajar aplicaciones. Esto es así en Linux desde hace 15 años al menos, con aplicaciones gratuitas. Me imagino que en Windows copiaron el modelo de “Market” de Android, que da acceso a aplicaciones gratis o pagas.
Dicen que Windows 8 está preparado para procesadores “ARM”, que usan algunos dispositivos de bajo consumo. Linux corre en casi cualquier procesador de propósito general que se haya hecho en los últimos 10 años. Es la base de Android, el sistema hoy por hoy más popular para celulares avanzados. Hasta existen versiones de Linux para instalarlas en los “routers” inalámbricos y mejorar el funcionamiento básico que viene de fábrica.
En fin, Windows anuncia puro “caliche” como una gran cosota, como se dice en el argot periodístico. El tiempo dirá si el Windows 8 sigue siendo tan inseguro y propenso a contraer virus como sus predecesores.
martes, 27 de septiembre de 2011
jueves, 25 de agosto de 2011
La Computadora es la Red
Una de las frases más famosas de la era de la información es “La computadora es la red”, atribuida a Sun Microsystems, en 1984. Una frase premonitoria, considerando que el web nació a principios de los 90.
Cada vez más vemos que esta frase se hace realidad. Empecemos por el correo electrónico. La mayoría usamos GMail, Yahoo o Hotmail, y en Venezuela quizás usamos el correo de Cantv en cuarto lugar. ¿Dónde se guardan sus correos electrónicos? No están en su computadora, sino en un servidor remoto. Incluso el software para ver los correos se descarga cuando usted “abre” el correo.
Sigamos con el software de edición de documentos. Normalmente la gente usa Office sobre Windows o usa una versión de software libre (Openoffice o Libreoffice) en Windows, Linux o Mac. Sus documentos quedan en su computadora. Sin embargo, están emergiendo opciones para que sus documentos queden en un servidor remoto. Una opción es Google Docs, para la que usted ni siquiera tiene que instalar un software de oficina. Los documentos quedan en los servidores de Google.
Otra opción es mantener una carpeta sincronizada con un servidor remoto, como ofrecen, por ejemplo Dropbox y SpiderOak. Sus archivos están, a la vez, en su computadora y en un servidor remoto: una modificación de un archivo “sube” la nueva versión al servidor y cuando usted se conecta a otra computadora, el archivo “baja”, manteniendo una versión única del archivo. También existe lo que se llama “Cloud computing”, una opción con la que se puede usar equipos remotos para procesar sus propios datos, que también se almacenan remotamente.
La frase “La computadora es la red” ha sido llevada a un extremo mayor con lo que Google llama “Chromebooks”, laptops que traen instalada una versión de Linux y que no tienen disco duro: todo está en la red (en servicios de Google, por supuesto).
Para allá vamos. En función de la soberanía tecnológica, debemos crear servicios similares, en software libre y con datos hospedados en el país. Nuestras compañías fabricantes de laptops y celulares deben tener esto en mente, así como nuestras compañías de hospedaje de datos.
Cada vez más vemos que esta frase se hace realidad. Empecemos por el correo electrónico. La mayoría usamos GMail, Yahoo o Hotmail, y en Venezuela quizás usamos el correo de Cantv en cuarto lugar. ¿Dónde se guardan sus correos electrónicos? No están en su computadora, sino en un servidor remoto. Incluso el software para ver los correos se descarga cuando usted “abre” el correo.
Sigamos con el software de edición de documentos. Normalmente la gente usa Office sobre Windows o usa una versión de software libre (Openoffice o Libreoffice) en Windows, Linux o Mac. Sus documentos quedan en su computadora. Sin embargo, están emergiendo opciones para que sus documentos queden en un servidor remoto. Una opción es Google Docs, para la que usted ni siquiera tiene que instalar un software de oficina. Los documentos quedan en los servidores de Google.
Otra opción es mantener una carpeta sincronizada con un servidor remoto, como ofrecen, por ejemplo Dropbox y SpiderOak. Sus archivos están, a la vez, en su computadora y en un servidor remoto: una modificación de un archivo “sube” la nueva versión al servidor y cuando usted se conecta a otra computadora, el archivo “baja”, manteniendo una versión única del archivo. También existe lo que se llama “Cloud computing”, una opción con la que se puede usar equipos remotos para procesar sus propios datos, que también se almacenan remotamente.
La frase “La computadora es la red” ha sido llevada a un extremo mayor con lo que Google llama “Chromebooks”, laptops que traen instalada una versión de Linux y que no tienen disco duro: todo está en la red (en servicios de Google, por supuesto).
Para allá vamos. En función de la soberanía tecnológica, debemos crear servicios similares, en software libre y con datos hospedados en el país. Nuestras compañías fabricantes de laptops y celulares deben tener esto en mente, así como nuestras compañías de hospedaje de datos.
jueves, 4 de agosto de 2011
20 años de Linux
Este año se cumplen 20 del correo electrónico en el que Linus Torvald, un talentoso programador finlandés, anunció que había hecho un sistema operativo parecido a Minix, el 25 de agosto de 1991. ¿Qué era Minix? Un sistema operativo basado en “Unix”, desarrollado por Andrew Tanenbaum, autor de famosos libros universitarios de sistemas operativos por los que medio mundo alguna vez estudiamos. Torvald dijo que había hecho “un Minix mejor que Minix”.
En el año 94 instalé Linux por primera vez, usando la primera distribución de Linux, llamada Slackware, que aún existe aunque ha sido superada en popularidad por otras como Ubuntu, Fedora y Debian, entre muchas otras, incluida la venezolana Canaima. Un amigo me prestó los 15 diskettes de 3 y medio que tenía el kernel y los utilitarios básicos, más los 35 diskettes que tenía el sistema navegador de ventanas (el X Windows) y algunas aplicaciones gráficas.
Ya desde 1992 el Linux tenía licencia GPL, lo que le garantizó el éxito. No se crean que en 1994 Linux ya era una opción indiscutible para un PC. No era fácil la decisión entre Linux y FreeBSD, otro “Unix” que parecía más sólido por haberse basado en “BSD Unix”, un sistema que había funcionado en instalaciones reales, al contrario de Minix. Sin embargo, lo que más me motivó fue el entusiasmo que había en los foros de Linux, que revelaban una comunidad más emocionada por el proyecto de hacer una alternativa a Windows.
El Linux ha evolucionado en 20 años, desplazando a Windows en muchos aspectos. Microsoft, con todos los millones del mundo, no ha podido hacer un sistema operativo seguro, que no sea víctima de virus y otros ataques. En cambio Linux es tan seguro que se ha convertido en la opción número 1 para servidores en el mundo. Linux demostró también ser tan versátil que es la base de Android, el sistema para teléfonos inteligentes que más se instala hoy por hoy, superando al iOS del iPhone y al Windows Mobile.
El éxito de Linux es la demostración de que tener una gran compañía que te “respalde” para desarrollar un producto de calidad es un mito. Linux es mejor y es gratis.
En el año 94 instalé Linux por primera vez, usando la primera distribución de Linux, llamada Slackware, que aún existe aunque ha sido superada en popularidad por otras como Ubuntu, Fedora y Debian, entre muchas otras, incluida la venezolana Canaima. Un amigo me prestó los 15 diskettes de 3 y medio que tenía el kernel y los utilitarios básicos, más los 35 diskettes que tenía el sistema navegador de ventanas (el X Windows) y algunas aplicaciones gráficas.
Ya desde 1992 el Linux tenía licencia GPL, lo que le garantizó el éxito. No se crean que en 1994 Linux ya era una opción indiscutible para un PC. No era fácil la decisión entre Linux y FreeBSD, otro “Unix” que parecía más sólido por haberse basado en “BSD Unix”, un sistema que había funcionado en instalaciones reales, al contrario de Minix. Sin embargo, lo que más me motivó fue el entusiasmo que había en los foros de Linux, que revelaban una comunidad más emocionada por el proyecto de hacer una alternativa a Windows.
El Linux ha evolucionado en 20 años, desplazando a Windows en muchos aspectos. Microsoft, con todos los millones del mundo, no ha podido hacer un sistema operativo seguro, que no sea víctima de virus y otros ataques. En cambio Linux es tan seguro que se ha convertido en la opción número 1 para servidores en el mundo. Linux demostró también ser tan versátil que es la base de Android, el sistema para teléfonos inteligentes que más se instala hoy por hoy, superando al iOS del iPhone y al Windows Mobile.
El éxito de Linux es la demostración de que tener una gran compañía que te “respalde” para desarrollar un producto de calidad es un mito. Linux es mejor y es gratis.
jueves, 14 de julio de 2011
Comparación de velocidad de Linux y Windows
El usuario promedio busca la computadora más rápida que pueda pagar, con el CPU más rápido y mayor número de núcleos o “cores”, con discos de la mayor capacidad, pantallas con la mejor resolución y tarjetas gráficas con la mayor velocidad, entre otras características.
Poco a poco el usuario está considerando también alternativas a Windows. La primera alternativa, presente desde hace años, suele ser Mac, especialmente para quienes se dedican a Diseño Gráfico, Música, Edición de Videos, Arquitectura y áreas afines a éstas. El problema de la Mac siempre ha sido el precio.
Hoy día mucha gente está ganando conciencia sobre el hecho de que en una computadora de bajo costo el Linux es una alternativa real a Windows. Con excepción de aquellos que usan la computadora prácticamente como consola de videojuegos, área en la que Linux aún no ha avanzado tanto.
La facilidad de uso ya no es un problema: las Canaimitas que usan nuestros niños vienen con Linux. Si usted es un usuario no interesado en videojuegos, Linux es sin duda hoy por hoy mejor opción que Windows. Y no solamente por el tema de seguridad y protección antivirus.
Un tema del que se habla poco, pero también un tema en el que Linux se lleva por los cachos a Windows es el tema de velocidad o rendimiento. Revise este tema en internet. En promedio, Linux hace más rápido labores como copias de archivos grande o pequeños, entre discos, de disco a dispositivo USB o viceversa. En cuando a la velocidad gráfica, las tarjetas de más renombre, como Nvidia, ATI y otras, suelen tener drivers disponibles para Linux, no siempre en código abierto, pero sí gratis y normalmente bien optimizados.
En otras palabras, si Ud va a comprar una computadora y está indeciso entre un CPU de X GHz y otro de Y GHz, quisiera el más rápido pero tiene que cambiar la tarjeta madre y el CPU y pagar 1500 bolívares más, considere que esta decisión es comparable a la diferencia entre usar Windows y Linux. Linux le dará la velocidad que pudo haber comprado con 1500 bolívares extra, aparte de la seguridad de que nunca perderá sus datos por culpa de un virus.
Poco a poco el usuario está considerando también alternativas a Windows. La primera alternativa, presente desde hace años, suele ser Mac, especialmente para quienes se dedican a Diseño Gráfico, Música, Edición de Videos, Arquitectura y áreas afines a éstas. El problema de la Mac siempre ha sido el precio.
Hoy día mucha gente está ganando conciencia sobre el hecho de que en una computadora de bajo costo el Linux es una alternativa real a Windows. Con excepción de aquellos que usan la computadora prácticamente como consola de videojuegos, área en la que Linux aún no ha avanzado tanto.
La facilidad de uso ya no es un problema: las Canaimitas que usan nuestros niños vienen con Linux. Si usted es un usuario no interesado en videojuegos, Linux es sin duda hoy por hoy mejor opción que Windows. Y no solamente por el tema de seguridad y protección antivirus.
Un tema del que se habla poco, pero también un tema en el que Linux se lleva por los cachos a Windows es el tema de velocidad o rendimiento. Revise este tema en internet. En promedio, Linux hace más rápido labores como copias de archivos grande o pequeños, entre discos, de disco a dispositivo USB o viceversa. En cuando a la velocidad gráfica, las tarjetas de más renombre, como Nvidia, ATI y otras, suelen tener drivers disponibles para Linux, no siempre en código abierto, pero sí gratis y normalmente bien optimizados.
En otras palabras, si Ud va a comprar una computadora y está indeciso entre un CPU de X GHz y otro de Y GHz, quisiera el más rápido pero tiene que cambiar la tarjeta madre y el CPU y pagar 1500 bolívares más, considere que esta decisión es comparable a la diferencia entre usar Windows y Linux. Linux le dará la velocidad que pudo haber comprado con 1500 bolívares extra, aparte de la seguridad de que nunca perderá sus datos por culpa de un virus.
jueves, 23 de junio de 2011
El decreto 3390 ¿era un decreto débil?
El decreto 3390, promulgado por el Presidente Hugo Chávez en el año 2004, tenía como objetivo la reconversión del software de la administración pública a software libre en un plazo de 24 meses. ¿Hemos avanzado después de casi 7 años de su promulgación? Como casi siempre, depende de si vemos el vaso medio lleno o medio vacío. No se puede negar que ha habido avance, pero este avance dista mucho del que obligaba el decreto 3390.
Ante el temor de que no hubiera suficiente experiencia o talento nacional para acometer esta empresa de grandes dimensiones, el Decreto 3390 fue bastante cauteloso, para no decir timorato. Dice que la Administración Pública Nacional empleará “prioritariamente” el software libre y que habrá procesos de migración “gradual y progresiva”. El artículo 3 del decreto expresa que puede haber excepciones, previa autorización del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
En el artículo 12 había una obligación expresa a todas las instituciones del ejecutivo a elaborar un plan de migración en un lapso de 90 días, plan que debía ejecutarse en los siguientes 24 meses. Muchos funcionarios, comenzando por técnicos de los departamentos de computación, se escudaron en que el decreto dice que el cambio es “prioritario”, mas no “obligatorio”. Detrás de la negativa hay varias razones, como temor al cambio, falta de conocimiento sobre software libre y falta de compromiso revolucionario, incluso el facilismo de dejar las cosas como están.
Digamos que el decreto 3390 cumplió su objetivo a medias y que es hora de hacer un decreto mucho más obligante. Es urgente un reimpulso con un nuevo decreto (mejor aún, una ley aprobada en la Asamblea Nacional) que haga obligatoria la migración a software libre, especificando una lista detallada de las excepciones permitidas. Casi todo software puede ser reelaborado en código abierto, las excepciones se limitan a casos muy concretos. Esta lista de excepciones debe ser elaborada por gente con mucha experiencia en software libre y con muchas ganas de apoyar los procesos de soberanía tecnológica en nuestra patria.
Ante el temor de que no hubiera suficiente experiencia o talento nacional para acometer esta empresa de grandes dimensiones, el Decreto 3390 fue bastante cauteloso, para no decir timorato. Dice que la Administración Pública Nacional empleará “prioritariamente” el software libre y que habrá procesos de migración “gradual y progresiva”. El artículo 3 del decreto expresa que puede haber excepciones, previa autorización del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
En el artículo 12 había una obligación expresa a todas las instituciones del ejecutivo a elaborar un plan de migración en un lapso de 90 días, plan que debía ejecutarse en los siguientes 24 meses. Muchos funcionarios, comenzando por técnicos de los departamentos de computación, se escudaron en que el decreto dice que el cambio es “prioritario”, mas no “obligatorio”. Detrás de la negativa hay varias razones, como temor al cambio, falta de conocimiento sobre software libre y falta de compromiso revolucionario, incluso el facilismo de dejar las cosas como están.
Digamos que el decreto 3390 cumplió su objetivo a medias y que es hora de hacer un decreto mucho más obligante. Es urgente un reimpulso con un nuevo decreto (mejor aún, una ley aprobada en la Asamblea Nacional) que haga obligatoria la migración a software libre, especificando una lista detallada de las excepciones permitidas. Casi todo software puede ser reelaborado en código abierto, las excepciones se limitan a casos muy concretos. Esta lista de excepciones debe ser elaborada por gente con mucha experiencia en software libre y con muchas ganas de apoyar los procesos de soberanía tecnológica en nuestra patria.
jueves, 9 de junio de 2011
La estrategia de demandar al más débil
El software para celulares inteligentes Android fue desarrollado por una compañía pequeña (Android Inc.) que fue adquirida por el gigante Google en el 2005. El sistema operativo base de Android es Linux, que es software libre con licencia GPL, pero el software de interacción fue desarrollado especialmente para Android. Google lo ha puesto también como software libre, aunque con una licencia que facilita la explotación comercial de productos derivados. En el último trimestre Android llegó a un 43% de presencia en las ventas de celulares, en los grandes mercados. Microsoft se come las uñas.
Pues resulta que Microsoft está queriendo competir utilizando todas las herramientas. Microsoft alega que Android viola varias patentes que “le pertenecen”. Que cara tan dura. El principal violador de patentes de informática de la historia, Microsoft, está demandando porque supuestamente violan “sus” patentes.
Algunas de las patentes en el mundo de la informática son realmente ridículas. Por ejemplo, en el año 2004, después de un litigio, se le concedió a Microsoft la patente del doble click con el ratón. Dígame usted, a ver. Lo peor es que el doble click seguramente se le ocurrió a algún hacker de garage que no tenía los millones que hacen falta para hacer una patente.
Seguramente el Android, como muchos otros sistemas de celular, utiliza una serie de “gestos” con los dedos en la pantalla táctil que le “pertenecen” a Microsoft. Esta compañía se roba las patentes de otros, como se ha demostrado por los juicios que ha perdido a lo largo de los años, pero tiene un staff de abogados dedicados a patentar cualquier cosa que a ellos se les ocurra, para cobrar cuando otro hace el trabajo de implementarla.
Ahora la guinda de la torta: Microsoft no está demandando a Google por estas supuestas violaciones de patentes. Sabe que Google puede pagar unos abogados tan apretados como los de ellos. Microsoft está demandando, una a una, a las compañías pequeñas que sacan productos (teléfonos y tabletas principalmente) con Android. Como estas compañías no tienen el “músculo” para enfrentar una mega demanda de Microsoft, normalmente acceden a pagarle a Microsoft un porcentaje de sus ganancias, tenga Microsoft razón o no.
Este es el mundo leonino de la propiedad intelectual. Por eso es que debemos evolucionar al mundo del software libre, al terreno de la colaboración, la solidaridad y la soberanía tecnológica.
Pues resulta que Microsoft está queriendo competir utilizando todas las herramientas. Microsoft alega que Android viola varias patentes que “le pertenecen”. Que cara tan dura. El principal violador de patentes de informática de la historia, Microsoft, está demandando porque supuestamente violan “sus” patentes.
Algunas de las patentes en el mundo de la informática son realmente ridículas. Por ejemplo, en el año 2004, después de un litigio, se le concedió a Microsoft la patente del doble click con el ratón. Dígame usted, a ver. Lo peor es que el doble click seguramente se le ocurrió a algún hacker de garage que no tenía los millones que hacen falta para hacer una patente.
Seguramente el Android, como muchos otros sistemas de celular, utiliza una serie de “gestos” con los dedos en la pantalla táctil que le “pertenecen” a Microsoft. Esta compañía se roba las patentes de otros, como se ha demostrado por los juicios que ha perdido a lo largo de los años, pero tiene un staff de abogados dedicados a patentar cualquier cosa que a ellos se les ocurra, para cobrar cuando otro hace el trabajo de implementarla.
Ahora la guinda de la torta: Microsoft no está demandando a Google por estas supuestas violaciones de patentes. Sabe que Google puede pagar unos abogados tan apretados como los de ellos. Microsoft está demandando, una a una, a las compañías pequeñas que sacan productos (teléfonos y tabletas principalmente) con Android. Como estas compañías no tienen el “músculo” para enfrentar una mega demanda de Microsoft, normalmente acceden a pagarle a Microsoft un porcentaje de sus ganancias, tenga Microsoft razón o no.
Este es el mundo leonino de la propiedad intelectual. Por eso es que debemos evolucionar al mundo del software libre, al terreno de la colaboración, la solidaridad y la soberanía tecnológica.
jueves, 26 de mayo de 2011
Medios de comunicación alternativos y Software Libre
Los medios de comunicación alternativos, por su naturaleza, necesitan de soportes tecnológicos económicos. Por supuesto que una emisora de TV o de radio no puede ser muy económica, por sus requerimientos en equipos, antenas, estudios, etc., para lo que se necesita mínimamente un local. En cambio un sitio Web necesita únicamente de una computadora y una conexión a internet. Adicionalmente, se necesita de un servidor donde el contenido pueda estar disponible todo el tiempo, y eso se hace con servicios de “hospedaje”. ¿Qué opciones económicas hay?
Usted puede iniciar un blog de manera gratuita, para lo que no necesita instalar ningún software. Se puede entrar en algún sitio como Blogger o Wordpress y activar un blog personal. El servicio incluye el hopedaje de información básico y el software para usarlo. Es gratuito (no sabemos hasta cuándo) siempre que la información no ocupe sino una determinada cantidad de espacio. Puede escribir artículos con la frecuencia que desee o puede ser un blog colectivo, en el que varias personas se ponen de acuerdo para escribir sus aportes.
Si Ud quiere subir a la siguiente liga, debe administrar su propio sitio web, incluyendo el software que le permitirá administrar el contenido. Ese software, genéricamente, se llama precisamente así: Sistema de Administración de Contenidos o CMS por sus siglas en inglés. Necesita el software y además un lugar donde le pongan a disposición un servidor para el hospedaje (que normalmente es pago) aunque de igual modo todo se hace desde la casa.
Un CMS permite hacer sitios web mucho más elaborados que un simple blog. Por ejemplo, se puede hacer un diario de noticias completo por internet. Un CMS tiene muchas opciones de configuración para su uso y su apariencia. La inmensa mayoría de los sitios Web son de este tipo: un sitio administrado a través de un CMS.
Este es uno de los campos en los que domina el software libre. Los CMS más utilizados en el mundo son Wordpress (un software llamado igual que el sitio web para blogs mencionado arriba), Joomla y Drupal, en particular el primero, todos de código abierto. Casi el 70% de los sitios web del mundo usan alguna de estas herramientas. Son software libre y no podía ser de otro modo: ¿cómo puede un sitio web alternativo pagar por un software propietario?
El software libre ha sido un elemento de la democratización del acceso real a los medios de comunicación, a nivel mundial. En particular a medios de comunicación por internet, cada vez más importantes.
Usted puede iniciar un blog de manera gratuita, para lo que no necesita instalar ningún software. Se puede entrar en algún sitio como Blogger o Wordpress y activar un blog personal. El servicio incluye el hopedaje de información básico y el software para usarlo. Es gratuito (no sabemos hasta cuándo) siempre que la información no ocupe sino una determinada cantidad de espacio. Puede escribir artículos con la frecuencia que desee o puede ser un blog colectivo, en el que varias personas se ponen de acuerdo para escribir sus aportes.
Si Ud quiere subir a la siguiente liga, debe administrar su propio sitio web, incluyendo el software que le permitirá administrar el contenido. Ese software, genéricamente, se llama precisamente así: Sistema de Administración de Contenidos o CMS por sus siglas en inglés. Necesita el software y además un lugar donde le pongan a disposición un servidor para el hospedaje (que normalmente es pago) aunque de igual modo todo se hace desde la casa.
Un CMS permite hacer sitios web mucho más elaborados que un simple blog. Por ejemplo, se puede hacer un diario de noticias completo por internet. Un CMS tiene muchas opciones de configuración para su uso y su apariencia. La inmensa mayoría de los sitios Web son de este tipo: un sitio administrado a través de un CMS.
Este es uno de los campos en los que domina el software libre. Los CMS más utilizados en el mundo son Wordpress (un software llamado igual que el sitio web para blogs mencionado arriba), Joomla y Drupal, en particular el primero, todos de código abierto. Casi el 70% de los sitios web del mundo usan alguna de estas herramientas. Son software libre y no podía ser de otro modo: ¿cómo puede un sitio web alternativo pagar por un software propietario?
El software libre ha sido un elemento de la democratización del acceso real a los medios de comunicación, a nivel mundial. En particular a medios de comunicación por internet, cada vez más importantes.
jueves, 12 de mayo de 2011
Tratados de “Libre” Comercio y Software Libre
Se vuelve a hablar de un TLC (Tratado de Libre Comercio) entre los EEUU y Colombia. Un asunto entre esos dos países, claro está. Sin embargo, nosotros debemos estar muy alertas por la posible incidencia en nuestro país, ya que Colombia es país fronterizo.
Como en todo TLC, una de las principales cabras que meten los EEUU es un capítulo dedicado a la protección de la propiedad intelectual. Las partes se comprometen a honrar los más leoninos tratados internacionales en materia de derechos de autor y propiedad intelectual. Parece una obligación inocua pero no lo es.
Pronto los EEUU exigirán a Colombia la persecución de la llamada “piratería”, que son copias “ilegales” de música, películas, software, etc. Por supuesto, la venta de “originales” a precios exhorbitantes no es criminalizada, es un “derecho del autor”, a pesar de ser casi un atraco a mano armada.
Si hubiera una relación comercial simétrica entre los suscriptores de un TLC, quizás las ganancias se balancearían. Pero, en proporción al tamaño de cada país, ¿cuántos estadounidenses estarán interesados en comprar un DVD con una película colombiana? ¿cuántos colombianos comprarán DVDs con películas gringas? Hay un desbalance obvio. Lo mismo pasa con el software, ¿se venderán más licencias de Windows, Office, MacOS, etc., en Colombia o licencias de software colombiano en los EEUU? El asunto es casi risible. Las autoridades colombianas firman un acuerdo que en la práctica defiende los derechos de las grandes corporaciones estadounidenses. Pero ese es un asunto entre ellos.
No se trata sólo de música o software. Las semillas transgénicas que los EEUU le venderán a Colombia también tendrán derechos de propiedad intelectual. Colombia terminará pagando a los EEUU por cada producto vegetal que exporte a ese país, si fue producido con semilla transgénica. En la práctica la cuenta para los EEUU es sencilla: le vende semillas transgénicas a Colombia, en este país se partirán el lomo trabajando la tierra y al exportar el producto, considerando lo que se pagará por derechos de uso de la variedad transgénica, dará como resultado un costo por producto muy favorable para los EEUU. Pero ese es un asunto entre ellos.
Nosotros debemos seguir fortaleciéndonos en un mundo que nos mantenga alejados de la exacción de riquezas basadas en “Propiedad Intelectual”. En el mundo de la informática, nuestra mejor apuesta para lograrlo es seguir avanzando en la adopción del software libre.
Como en todo TLC, una de las principales cabras que meten los EEUU es un capítulo dedicado a la protección de la propiedad intelectual. Las partes se comprometen a honrar los más leoninos tratados internacionales en materia de derechos de autor y propiedad intelectual. Parece una obligación inocua pero no lo es.
Pronto los EEUU exigirán a Colombia la persecución de la llamada “piratería”, que son copias “ilegales” de música, películas, software, etc. Por supuesto, la venta de “originales” a precios exhorbitantes no es criminalizada, es un “derecho del autor”, a pesar de ser casi un atraco a mano armada.
Si hubiera una relación comercial simétrica entre los suscriptores de un TLC, quizás las ganancias se balancearían. Pero, en proporción al tamaño de cada país, ¿cuántos estadounidenses estarán interesados en comprar un DVD con una película colombiana? ¿cuántos colombianos comprarán DVDs con películas gringas? Hay un desbalance obvio. Lo mismo pasa con el software, ¿se venderán más licencias de Windows, Office, MacOS, etc., en Colombia o licencias de software colombiano en los EEUU? El asunto es casi risible. Las autoridades colombianas firman un acuerdo que en la práctica defiende los derechos de las grandes corporaciones estadounidenses. Pero ese es un asunto entre ellos.
No se trata sólo de música o software. Las semillas transgénicas que los EEUU le venderán a Colombia también tendrán derechos de propiedad intelectual. Colombia terminará pagando a los EEUU por cada producto vegetal que exporte a ese país, si fue producido con semilla transgénica. En la práctica la cuenta para los EEUU es sencilla: le vende semillas transgénicas a Colombia, en este país se partirán el lomo trabajando la tierra y al exportar el producto, considerando lo que se pagará por derechos de uso de la variedad transgénica, dará como resultado un costo por producto muy favorable para los EEUU. Pero ese es un asunto entre ellos.
Nosotros debemos seguir fortaleciéndonos en un mundo que nos mantenga alejados de la exacción de riquezas basadas en “Propiedad Intelectual”. En el mundo de la informática, nuestra mejor apuesta para lograrlo es seguir avanzando en la adopción del software libre.
jueves, 28 de abril de 2011
Obsolescencia Programada
En estos momentos está en el tapete el tema de la Obsolescencia Programada, gracias a un documental de la directora alemana Cosima Dannoritzer que ha sido transmitido en varios países. Partiendo de un notorio antecedente, la confabulación en los años 20 de los principales fabricantes de bombillos del mundo para producir bombillos de menor calidad, el documental desarrolla el concepto. Se trata de un estrategia deliberada de los fabricantes (de cualquier tipo de bien) para que sus productos no duren demasiado y así mantener continuamente la venta de nuevos modelos en el futuro.
A lo largo del documental se describe el caso de una impresora que en su electrónica tiene un chip programado para contar el número de impresiones. ¿Para qué? Para que al llegar a una determinada cantidad, aún si la impresora está buena, dar un mensaje de error de hardware y negarse a seguir imprimiendo. El documental describe cómo, bajándose un programa que “hackea” dicha impresora, el contador de impresiones vuelve a cero y la impresora sigue funcionando con normalidad. Obsolescencia programada con premeditación y alevosía.
Uno de los principales contribuyentes a la dinámica de la Obsolescencia Programada, que también podría decírsele “Obsolescencia Prematura”, es el gigante del software Microsoft. Continuamente incorpora elementos en el Windows que necesitan de más y más recursos, especialmente de velocidad de CPU y de memoria RAM. A la vuelta de dos o tres años de haber comprado una computadora, sentimos que está lenta, que no podemos instalarle la última versión de Windows o de Office, lo que nos impulsa a actualizar el hardware. A esto se agrega que las versiones de Office traen nuevos formatos para que nos veamos empujados a actualizar la versión de Word o Excel.
¿Es necesario evolucionar de este modo? Probablemente sea indetenible una cierta evolución hasta que se cambie el modelo de “progreso”, dado que el mundo está dominado actualmente por voraces trasnacionales, pero no deberíamos vernos forzados a cambiar de equipos tan frecuentemente. Una computadora “viejita”, con 256MB de memoria RAM puede funcionar perfectamente con una versión de Linux no tan recargada, como Puppy Linux o Xubuntu, lo que permitiría usarlas durante más tiempo.
Alargar el tiempo de vida de las computadoras y de cualquier dispositivo electrónico, es incluso beneficioso para el ambiente, porque produciríamos basura a un ritmo menor. Contra la Obsolescencia Prematura (y Programada), también Linux es una opción.
A lo largo del documental se describe el caso de una impresora que en su electrónica tiene un chip programado para contar el número de impresiones. ¿Para qué? Para que al llegar a una determinada cantidad, aún si la impresora está buena, dar un mensaje de error de hardware y negarse a seguir imprimiendo. El documental describe cómo, bajándose un programa que “hackea” dicha impresora, el contador de impresiones vuelve a cero y la impresora sigue funcionando con normalidad. Obsolescencia programada con premeditación y alevosía.
Uno de los principales contribuyentes a la dinámica de la Obsolescencia Programada, que también podría decírsele “Obsolescencia Prematura”, es el gigante del software Microsoft. Continuamente incorpora elementos en el Windows que necesitan de más y más recursos, especialmente de velocidad de CPU y de memoria RAM. A la vuelta de dos o tres años de haber comprado una computadora, sentimos que está lenta, que no podemos instalarle la última versión de Windows o de Office, lo que nos impulsa a actualizar el hardware. A esto se agrega que las versiones de Office traen nuevos formatos para que nos veamos empujados a actualizar la versión de Word o Excel.
¿Es necesario evolucionar de este modo? Probablemente sea indetenible una cierta evolución hasta que se cambie el modelo de “progreso”, dado que el mundo está dominado actualmente por voraces trasnacionales, pero no deberíamos vernos forzados a cambiar de equipos tan frecuentemente. Una computadora “viejita”, con 256MB de memoria RAM puede funcionar perfectamente con una versión de Linux no tan recargada, como Puppy Linux o Xubuntu, lo que permitiría usarlas durante más tiempo.
Alargar el tiempo de vida de las computadoras y de cualquier dispositivo electrónico, es incluso beneficioso para el ambiente, porque produciríamos basura a un ritmo menor. Contra la Obsolescencia Prematura (y Programada), también Linux es una opción.
jueves, 14 de abril de 2011
La Radio con Software Libre
La semana pasada estuvo la emisora de radio Alba Ciudad transmitiendo desde Filven. Esta emisora tiene el mérito de ser la primera (no sé si la única) en manejar todos sus procesos con Software Libre.
¿Qué se hace en una emisora de radio que requiera de software? La parrilla de programación se controla con un software que se parece a esos que llaman “calendario”. Así como Ud puede colocar una “cita” digamos de 8 a 9 en el “calendario”, en cualquier software hecho para radio Ud puede asociar un programa pregrabado a una determinada hora y ese programa saldrá al aire a esa hora. Esto es muy útil para la programación nocturna.
Para la programación en “vivo” normalmente hace falta que un operador ponga música, cuñas, cortinas, audio de entrevistas, etc., intercaladas o sobrepuestas con la voz en vivo de los locutores. Esto se hace con una computadora y un programa que permite seleccionar (darle “click”) el archivo de audio que desee, por ejemplo en formato MP3, y ese sonido sale al aire automáticamente.
Existe en Linux un software muy completo y de alta calidad para esto, lo que evitaría el gasto de software que normalmente es muy costoso. Ese software se llama Rivendell, que hace todo lo que describí anteriormente e incluso tiene la posibilidad de utilizar una pantalla táctil o “touch screen” para mayor facilidad del operador.
Otros procesos muy útiles en la radio son los de grabado y edición de programas, para tenerlos listos y poderlos programar para una determinada hora. Existen varios programas en software libre para esto, siendo el más conocido uno llamado “Audacity”. Con “Audacity” usted puede grabar varias pistas, mezclar las pistas, cortar y pegar segmentos de audio, modificar audio con ecualizadores, cambios de tono, de velocidad y una infinidad de otras opciones. No tiene nada que envidiarle a paquetes comerciales de edición de audio, normalmente muy costosos.
La conversión entre formatos de audio, otra de las actividades más comunes en una radio, también tiene muchas opciones disponibles en Linux son muy variados y de muy alta calidad.
En resumen, tenemos la tecnología (1) Gratis, (2) Libre de Virus y Spyware, (3) Robusta y (4) Independiente de posibles extorsiones de proveedores comerciales, para poner una radio. La solución, probada en Alba Ciudad durante varios meses por el camarada Luigino Bracci, puede ser utilizada no solamente en radios comunitarias, sino también en nuestro sistema de radio bandera, Radio Nacional de Venezuela. La transición hay que trabajarla, no es una transición de un día para otro: es una transición de unos principios ideológicos para otros.
¿Qué se hace en una emisora de radio que requiera de software? La parrilla de programación se controla con un software que se parece a esos que llaman “calendario”. Así como Ud puede colocar una “cita” digamos de 8 a 9 en el “calendario”, en cualquier software hecho para radio Ud puede asociar un programa pregrabado a una determinada hora y ese programa saldrá al aire a esa hora. Esto es muy útil para la programación nocturna.
Para la programación en “vivo” normalmente hace falta que un operador ponga música, cuñas, cortinas, audio de entrevistas, etc., intercaladas o sobrepuestas con la voz en vivo de los locutores. Esto se hace con una computadora y un programa que permite seleccionar (darle “click”) el archivo de audio que desee, por ejemplo en formato MP3, y ese sonido sale al aire automáticamente.
Existe en Linux un software muy completo y de alta calidad para esto, lo que evitaría el gasto de software que normalmente es muy costoso. Ese software se llama Rivendell, que hace todo lo que describí anteriormente e incluso tiene la posibilidad de utilizar una pantalla táctil o “touch screen” para mayor facilidad del operador.
Otros procesos muy útiles en la radio son los de grabado y edición de programas, para tenerlos listos y poderlos programar para una determinada hora. Existen varios programas en software libre para esto, siendo el más conocido uno llamado “Audacity”. Con “Audacity” usted puede grabar varias pistas, mezclar las pistas, cortar y pegar segmentos de audio, modificar audio con ecualizadores, cambios de tono, de velocidad y una infinidad de otras opciones. No tiene nada que envidiarle a paquetes comerciales de edición de audio, normalmente muy costosos.
La conversión entre formatos de audio, otra de las actividades más comunes en una radio, también tiene muchas opciones disponibles en Linux son muy variados y de muy alta calidad.
En resumen, tenemos la tecnología (1) Gratis, (2) Libre de Virus y Spyware, (3) Robusta y (4) Independiente de posibles extorsiones de proveedores comerciales, para poner una radio. La solución, probada en Alba Ciudad durante varios meses por el camarada Luigino Bracci, puede ser utilizada no solamente en radios comunitarias, sino también en nuestro sistema de radio bandera, Radio Nacional de Venezuela. La transición hay que trabajarla, no es una transición de un día para otro: es una transición de unos principios ideológicos para otros.
jueves, 7 de abril de 2011
Patadas de ahogado
Hace pocas semanas el sistema Android para celulares avanzados destronó al Blackberry OS, en el mercado estadounidense, como el más usado en las unidades celulares recién vendidas. Es difícil conocer las ventas a nivel mundial, ya que dependería de cifras integradas de muchos países, pero las cifras en los EEUU pueden considerarse representativas del mundo con mayor poder adquisitivo, que es el que adquiere celulares costosos.
Los sistemas en “competencia” son Android (auspiciado por Google), Blackberry OS, Symbian (de Nokia), iOS (de los iPhone de Apple), Windows Mobile (de Microsoft) y WebOS (de Palm/HP). De éstos, Android y WebOS corren sobre una base de Linux, de modo que el predominio de Linux en los teléfonos celulares se está fortaleciendo. Ya Linux había tomado la delantera en servidores de datos a nivel mundial.
El deterioro de las ventas de sistemas con Windows Mobile y de celulares Nokia, llevó a estas dos compañías a hacer una alianza, anunciada hace pocos días. Microsoft le paga a Nokia casi mil millones de dólares para que no haga celulares con Android sino con Windows Mobile. Por la plata baila el mono, como dice el refrán inspirado en aquel personaje que tocaba un organillo y tenía un monito que bailaba.
Ya me estoy imaginando en el futuro excusas como “no te devolví la llamada porque a mi Nokia le cayó un virus”, “ya va, tengo que cortar porque estoy actualizando el antivirus” y otras por el estilo. Me recuerdo de la anécdota (no sé si es cierta) del altercado verbal entre Microsoft y General Motors. Bill Gates dijo en una conferencia que si GM hubiera evolucionado como lo hicieron ellos, tendríamos carros a 25 dólares, que consumen 1 litro de gasolina cada 1000 km y que su velocidad sería de 160.000 Km/h.
Aparentemente la GM le respondió que si los carros que ellos fabrican fueran como Windows se colgarían a cada rato sin ninguna razón, sólo se permitiría una persona por carro, habría que comprar un carro nuevo cada vez que cambien las señalizaciones, al cambiar la emisora de radio habría que apagar y prender el carro y el airbag preguntaría “¿Está seguro?” antes de activarse. No sé si fue así, pero pudo haber sido.
Microsoft y Nokia dan patadas de ahogado. La próxima gran oleada tecnológica en materia de teléfonos celulares parece ser: teléfonos de fabricación asiática (Samsung, LG, HTC, varias marcas chinas) con sistemas Android u otros basados en Linux, que en la actualidad tienen cientos de miles de aplicaciones ya desarrolladas, disponibles vía internet.
Los sistemas en “competencia” son Android (auspiciado por Google), Blackberry OS, Symbian (de Nokia), iOS (de los iPhone de Apple), Windows Mobile (de Microsoft) y WebOS (de Palm/HP). De éstos, Android y WebOS corren sobre una base de Linux, de modo que el predominio de Linux en los teléfonos celulares se está fortaleciendo. Ya Linux había tomado la delantera en servidores de datos a nivel mundial.
El deterioro de las ventas de sistemas con Windows Mobile y de celulares Nokia, llevó a estas dos compañías a hacer una alianza, anunciada hace pocos días. Microsoft le paga a Nokia casi mil millones de dólares para que no haga celulares con Android sino con Windows Mobile. Por la plata baila el mono, como dice el refrán inspirado en aquel personaje que tocaba un organillo y tenía un monito que bailaba.
Ya me estoy imaginando en el futuro excusas como “no te devolví la llamada porque a mi Nokia le cayó un virus”, “ya va, tengo que cortar porque estoy actualizando el antivirus” y otras por el estilo. Me recuerdo de la anécdota (no sé si es cierta) del altercado verbal entre Microsoft y General Motors. Bill Gates dijo en una conferencia que si GM hubiera evolucionado como lo hicieron ellos, tendríamos carros a 25 dólares, que consumen 1 litro de gasolina cada 1000 km y que su velocidad sería de 160.000 Km/h.
Aparentemente la GM le respondió que si los carros que ellos fabrican fueran como Windows se colgarían a cada rato sin ninguna razón, sólo se permitiría una persona por carro, habría que comprar un carro nuevo cada vez que cambien las señalizaciones, al cambiar la emisora de radio habría que apagar y prender el carro y el airbag preguntaría “¿Está seguro?” antes de activarse. No sé si fue así, pero pudo haber sido.
Microsoft y Nokia dan patadas de ahogado. La próxima gran oleada tecnológica en materia de teléfonos celulares parece ser: teléfonos de fabricación asiática (Samsung, LG, HTC, varias marcas chinas) con sistemas Android u otros basados en Linux, que en la actualidad tienen cientos de miles de aplicaciones ya desarrolladas, disponibles vía internet.
jueves, 10 de marzo de 2011
¿Existe adicción a Windows?
Uno de los recursos a los que acuden las grandes compañías de productos consumibles para asegurar una venta continua en el tiempo es la creación de la adicción.
La publicidad de cigarrillos y bebidas alcohólicas tratan de asociar el consumo de tales productos con momentos placenteros, como fiestas, estar en la playa, en una cita romántica, etc., apelando quizás al llamado efecto Pavlov para que las personas sientan el impulso de consumirlos.
Compañías de ventas de “colas” o refrescos conocen muy bien el impacto de la adicción. La Coca-cola, por ejemplo, usaba extractos de hoja de coca, lo que cambió por pequeñas dosis de cafeína, que es adictiva y aceptada socialmente. Aún peor es el caso de las bebidas energizantes, que tienen una cantidad desmesurada de cafeína.
¿Podría ser el Windows adictivo? ¿Es una de las estrategias de Microsoft crear adicción al Windows para mantener a su clientela ante el auge de sistemas mucho mejores como Mac-OS de Apple o las diferentes distribuciones de Linux?
Richard Stallman, uno de los principales promotores del Software Libre asegura: “Enseñar a los niños a que usen Windows es como enseñarles a fumar tabaco, en un mundo donde sólo una compañía vende tabaco. Como cualquier droga adictiva, inculca una dependencia dañina. No es una sorpresa que Microsoft apunta a enseñar a los niños pobres esta dependencia para que puedan fumar Windows por el resto de sus vidas”.
Sin duda que apuntar a que el primer sistema que un niño conozca sea Windows es uno de los elementos de estrategia que busca crear la adicción o al menos la preferencia.
Otro elemento es el fomento del juego electrónico. No solamente con la creación del Xbox, con el que Microsoft entró en ese mundo de las consolas de juegos, adictivos por excelencia, y que permite a Microsoft tener también una base de juegos para Windows, hechos por terceros. También Microsoft ha desarrollado plataformas enteras para desarrollar juegos, como el XNA Game Studio y promueve eventos como el Dream.Build.Play 2011 Challenge, un concurso patrocinado por Microsoft para instar a los desarrolladores de juegos independientes a crear nuevos (y adictivos) juegos.
Sabemos que estas estrategias funcionan. Linux tiene todo lo que un usuario promedio necesita para hacer documentos y usar internet. Pero Microsoft mantiene el bastión de los juegos por computadora, que hace que en muchos hogares no se decida cambiar el Windows debido a la adicción de los jóvenes y casi siempre también, de los adultos de la casa, a algunos juegos que sólo funcionan en ese sistema.
Esta es la principal estrategia adictiva de Microsoft.
La publicidad de cigarrillos y bebidas alcohólicas tratan de asociar el consumo de tales productos con momentos placenteros, como fiestas, estar en la playa, en una cita romántica, etc., apelando quizás al llamado efecto Pavlov para que las personas sientan el impulso de consumirlos.
Compañías de ventas de “colas” o refrescos conocen muy bien el impacto de la adicción. La Coca-cola, por ejemplo, usaba extractos de hoja de coca, lo que cambió por pequeñas dosis de cafeína, que es adictiva y aceptada socialmente. Aún peor es el caso de las bebidas energizantes, que tienen una cantidad desmesurada de cafeína.
¿Podría ser el Windows adictivo? ¿Es una de las estrategias de Microsoft crear adicción al Windows para mantener a su clientela ante el auge de sistemas mucho mejores como Mac-OS de Apple o las diferentes distribuciones de Linux?
Richard Stallman, uno de los principales promotores del Software Libre asegura: “Enseñar a los niños a que usen Windows es como enseñarles a fumar tabaco, en un mundo donde sólo una compañía vende tabaco. Como cualquier droga adictiva, inculca una dependencia dañina. No es una sorpresa que Microsoft apunta a enseñar a los niños pobres esta dependencia para que puedan fumar Windows por el resto de sus vidas”.
Sin duda que apuntar a que el primer sistema que un niño conozca sea Windows es uno de los elementos de estrategia que busca crear la adicción o al menos la preferencia.
Otro elemento es el fomento del juego electrónico. No solamente con la creación del Xbox, con el que Microsoft entró en ese mundo de las consolas de juegos, adictivos por excelencia, y que permite a Microsoft tener también una base de juegos para Windows, hechos por terceros. También Microsoft ha desarrollado plataformas enteras para desarrollar juegos, como el XNA Game Studio y promueve eventos como el Dream.Build.Play 2011 Challenge, un concurso patrocinado por Microsoft para instar a los desarrolladores de juegos independientes a crear nuevos (y adictivos) juegos.
Sabemos que estas estrategias funcionan. Linux tiene todo lo que un usuario promedio necesita para hacer documentos y usar internet. Pero Microsoft mantiene el bastión de los juegos por computadora, que hace que en muchos hogares no se decida cambiar el Windows debido a la adicción de los jóvenes y casi siempre también, de los adultos de la casa, a algunos juegos que sólo funcionan en ese sistema.
Esta es la principal estrategia adictiva de Microsoft.
lunes, 28 de febrero de 2011
El imperio contraataca
Ante el avance del estado venezolano en pro de la soberanía tecnológica, al estimular el uso de software libre en Infocentros y en las escuelas, con la entrega de cientos de miles de computadoras "Canaima", el imperio afila sus garras y se apoya en sus aliados venezolanos, penetrando en las regiones controladas por la oposición.
Bajo el nombre “Alianza por la Educación para un futuro mejor”, se firmó hace poco un convenio educativo entre Microsoft Venezuela y la gobernación del Estado Zulia, con el supuesto fin de "mejorar el acceso y uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), en la educación primaria y secundaria". Microsoft actúa como los distribuidores de droga, que regalan porciones para lograr la adicción y a la larga tener nuevos clientes, que sí pagarán.
Microsoft sabe que ha perdido espacios en todo el mundo y que seguirá perdiendo ante el avance de un software de mejor calidad y gratis como es el software libre. La principal razón por la que Microsoft realiza la instalación “gratis” de software en centros de computación hechos con dinero del estado venezolano es que desean que el público infantil aprenda Windows antes que Linux, lo que los hará (supuestamente) preferir el sistema de ellos.
Al hacer esto, quizás la gobernación se ahorra un dinero en lo inmediato, pero esta acción atenta contra la soberanía nacional y traerá grandes pérdidas a la nación a la vez que ganancia para unos pocos: Microsoft y los intermediarios que venden las licencias en Venezuela.
Microsoft recurre a quienes profesan admiración por el sistema capitalista y que no tienen ningún prurito en aliarse con una trasnacional antes que servir de verdad a la ciudadanía venezolana. Estos aliados nacionales se engañan pensando que hay una relación "ganar-ganar", como les gusta decir: "ganan" las trasnacionales y "gana" la gente, según ellos. Malas noticias: aquí a la larga "ganan" las trasnacionales y "pierde" la gente, ante la alternativa soberana de usar software libre, de mejor calidad, que no le cae virus y no se pagan royalties.
Insisto lo que he comentado en otras ocasiones: la decisión personal de usar Windows, MacOS o Linux no tiene por qué ser cuestionada, a fin de cuentas es una decisión personal. Pero la decisión oficial, gubernamental, de aliarse con Microsoft para usar Windows en escuelas primarias, es no sólo bochornosa sino inaceptable, por las grandes pérdidas a largo plazo que dicha decisión involucra.
Bajo el nombre “Alianza por la Educación para un futuro mejor”, se firmó hace poco un convenio educativo entre Microsoft Venezuela y la gobernación del Estado Zulia, con el supuesto fin de "mejorar el acceso y uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), en la educación primaria y secundaria". Microsoft actúa como los distribuidores de droga, que regalan porciones para lograr la adicción y a la larga tener nuevos clientes, que sí pagarán.
Microsoft sabe que ha perdido espacios en todo el mundo y que seguirá perdiendo ante el avance de un software de mejor calidad y gratis como es el software libre. La principal razón por la que Microsoft realiza la instalación “gratis” de software en centros de computación hechos con dinero del estado venezolano es que desean que el público infantil aprenda Windows antes que Linux, lo que los hará (supuestamente) preferir el sistema de ellos.
Al hacer esto, quizás la gobernación se ahorra un dinero en lo inmediato, pero esta acción atenta contra la soberanía nacional y traerá grandes pérdidas a la nación a la vez que ganancia para unos pocos: Microsoft y los intermediarios que venden las licencias en Venezuela.
Microsoft recurre a quienes profesan admiración por el sistema capitalista y que no tienen ningún prurito en aliarse con una trasnacional antes que servir de verdad a la ciudadanía venezolana. Estos aliados nacionales se engañan pensando que hay una relación "ganar-ganar", como les gusta decir: "ganan" las trasnacionales y "gana" la gente, según ellos. Malas noticias: aquí a la larga "ganan" las trasnacionales y "pierde" la gente, ante la alternativa soberana de usar software libre, de mejor calidad, que no le cae virus y no se pagan royalties.
Insisto lo que he comentado en otras ocasiones: la decisión personal de usar Windows, MacOS o Linux no tiene por qué ser cuestionada, a fin de cuentas es una decisión personal. Pero la decisión oficial, gubernamental, de aliarse con Microsoft para usar Windows en escuelas primarias, es no sólo bochornosa sino inaceptable, por las grandes pérdidas a largo plazo que dicha decisión involucra.
lunes, 21 de febrero de 2011
Ataques de Denegación de Servicio
A propósito de los ataques que recientemente ha recibido Aporrea.org, el conocido portal de noticias y opinión, podemos hacer unos comentarios para que usuarios no expertos conozcan este problema más a fondo. Hablemos en particular de un tipo de ataque informático, denominado ataque de “Denegación de Servicio”.
¿Cuál es el servicio? Podría ser aporrea.org o correodelorinoco.gob.ve o cualquier otra página web que preste un servicio, en este caso de información. Como puede intuirse, si mucha gente quiere entrar en alguna de estas páginas a la vez, las computadoras que contienen la información (los servidores) colapsarían por trabajo excesivo.
Entre bromas y de veras, si la página correodelorinoco.gob.ve me cae mal, llamo a 5000 amigos y nos ponemos de acuerdo para conectarnos a la misma hora. La página va a colapsar mientras dure el ataque. Los que quieran de verdad leer las noticias de esta página, van a sufrir de la denegación del servicio.
Si soy un buen hacker, no tengo que llamar a 5000 amigos. Hago un virus que se disemine, autocopiándose ya sea a través de correo electrónico o por conexiones directas entre computadoras. El virus tendrá una misión especial: instalarse como si fuera una “base de operaciones” y quedarse silencioso, aguardando órdenes. Cuando el virus se haya instalado en 5000 computadoras, desde mi casa les doy la orden de que intenten conectarse a la página que quiero atacar.
Así, mientras Ud está trabajando tranquilamente en su computadora, quizás navegando o contestando un correo electrónico, esa “base de operaciones” que el atacante le instaló está intentando repetidamente de conectarse a la página que está siendo atacada. Sin que Ud lo sepa, su computadora es cómplice del ataque.
Este tipo de virus existe y se denomina botnet (bot por “robot” y net por “red” en inglés). Probablemente Ud tenga uno en su computadora en este momento y el antivirus no ha logrado detectarlo.
¿Qué tiene que ver el software libre con todo esto? Más o menos lo mismo de siempre. La abrumadora mayoría de las instalaciones de botnets se realizan aprovechándose de las debilidades de seguridad de Windows. Aunque puede haber grietas de seguridad en cualquier sistema operativo, Windows es el campeón absoluto en problemas de seguridad. Una razón más para usar Linux: corresponsabilidad social. No permita que su computadora sea la base silenciosa de ataques por internet.
¿Cuál es el servicio? Podría ser aporrea.org o correodelorinoco.gob.ve o cualquier otra página web que preste un servicio, en este caso de información. Como puede intuirse, si mucha gente quiere entrar en alguna de estas páginas a la vez, las computadoras que contienen la información (los servidores) colapsarían por trabajo excesivo.
Entre bromas y de veras, si la página correodelorinoco.gob.ve me cae mal, llamo a 5000 amigos y nos ponemos de acuerdo para conectarnos a la misma hora. La página va a colapsar mientras dure el ataque. Los que quieran de verdad leer las noticias de esta página, van a sufrir de la denegación del servicio.
Si soy un buen hacker, no tengo que llamar a 5000 amigos. Hago un virus que se disemine, autocopiándose ya sea a través de correo electrónico o por conexiones directas entre computadoras. El virus tendrá una misión especial: instalarse como si fuera una “base de operaciones” y quedarse silencioso, aguardando órdenes. Cuando el virus se haya instalado en 5000 computadoras, desde mi casa les doy la orden de que intenten conectarse a la página que quiero atacar.
Así, mientras Ud está trabajando tranquilamente en su computadora, quizás navegando o contestando un correo electrónico, esa “base de operaciones” que el atacante le instaló está intentando repetidamente de conectarse a la página que está siendo atacada. Sin que Ud lo sepa, su computadora es cómplice del ataque.
Este tipo de virus existe y se denomina botnet (bot por “robot” y net por “red” en inglés). Probablemente Ud tenga uno en su computadora en este momento y el antivirus no ha logrado detectarlo.
¿Qué tiene que ver el software libre con todo esto? Más o menos lo mismo de siempre. La abrumadora mayoría de las instalaciones de botnets se realizan aprovechándose de las debilidades de seguridad de Windows. Aunque puede haber grietas de seguridad en cualquier sistema operativo, Windows es el campeón absoluto en problemas de seguridad. Una razón más para usar Linux: corresponsabilidad social. No permita que su computadora sea la base silenciosa de ataques por internet.
martes, 15 de febrero de 2011
Lanzamiento de Canaima 3.0
Muchos de ustedes sabrán que Canaima es la distribución de Linux con soporte oficial por parte del estado venezolano. En la misma línea nominal, están las “Canaimitas”, las computadoras que se reparten a los niños en las escuelas, que traen instalado el Canaima. Las primeras son computadoras, el segundo es una distribución de Linux.
Por si no lo he aclarado antes en esta columna, uns distribución de Linux es muchísimo más que Linux. Linux es el sistema operativo, la base para que luego se instalen los programas. Una distribución de Linux viene con cientos de programas que se instalan adicionalmente, como software de escritorio, navegadores, lectores de correo electrónico, interfaces para mensajes de redes sociales, como Twitter y Facebook, y programas para reproducir música y video, entre muchos otros.
Uno instala una distribución de Linux, sea Canaima, Debian, Ubuntu, Fedora u otra, y tiene inmediatamente casi todo lo que necesita. En una computadora que ya venga con Windows o MacOS hay unos programas preinstalados, pero normalmente uno debe inslatar después muchas cosas más. En muchos países, incluyendo el nuestro, esto se traduce en un acto de buscar copias ilegales de programas entre los vendedores ambulantes, debido a lo exageradamente caros que son.
Entre los cambios más interesantes de esta versión de Canaima, está que viene con LibreOffice en lugar de OpenOffice. Son casi idénticos porque el primero está basado en el segundo, pero el primero es soportado por una comunidad independiente mientras que el segundo, aún cuando es software libre, es financiado por la trasnacional Oracle. Canaima 3.0 también trae un cliente de Twitter hecho en Venezuela llamado Turpial, así como adaptaciones de navegadores y clientes de correo de conocida estabilidad y funcionalidad.
En mi opinión, la estrategia del Ministerio de Ciencia y Tecnología, en el aspecto de penetración de Linux, debe incluir también el desarrollo de una distribución ligera de Linux, al estilo de Xubuntu o Puppy Linux, para su instalación en equipos viejos que aún funcionan. Se pueden recuperar miles de equipos instalados en centros oficiales y los ciudadanos pueden recuperar computadoras viejas que no usan por estar muy lentas, simplemente instalando una versión ligera de Linux. Reduciendo el ciclo de renovación del hardware, traeremos grandes ahorros para el país.
Por si no lo he aclarado antes en esta columna, uns distribución de Linux es muchísimo más que Linux. Linux es el sistema operativo, la base para que luego se instalen los programas. Una distribución de Linux viene con cientos de programas que se instalan adicionalmente, como software de escritorio, navegadores, lectores de correo electrónico, interfaces para mensajes de redes sociales, como Twitter y Facebook, y programas para reproducir música y video, entre muchos otros.
Uno instala una distribución de Linux, sea Canaima, Debian, Ubuntu, Fedora u otra, y tiene inmediatamente casi todo lo que necesita. En una computadora que ya venga con Windows o MacOS hay unos programas preinstalados, pero normalmente uno debe inslatar después muchas cosas más. En muchos países, incluyendo el nuestro, esto se traduce en un acto de buscar copias ilegales de programas entre los vendedores ambulantes, debido a lo exageradamente caros que son.
Entre los cambios más interesantes de esta versión de Canaima, está que viene con LibreOffice en lugar de OpenOffice. Son casi idénticos porque el primero está basado en el segundo, pero el primero es soportado por una comunidad independiente mientras que el segundo, aún cuando es software libre, es financiado por la trasnacional Oracle. Canaima 3.0 también trae un cliente de Twitter hecho en Venezuela llamado Turpial, así como adaptaciones de navegadores y clientes de correo de conocida estabilidad y funcionalidad.
En mi opinión, la estrategia del Ministerio de Ciencia y Tecnología, en el aspecto de penetración de Linux, debe incluir también el desarrollo de una distribución ligera de Linux, al estilo de Xubuntu o Puppy Linux, para su instalación en equipos viejos que aún funcionan. Se pueden recuperar miles de equipos instalados en centros oficiales y los ciudadanos pueden recuperar computadoras viejas que no usan por estar muy lentas, simplemente instalando una versión ligera de Linux. Reduciendo el ciclo de renovación del hardware, traeremos grandes ahorros para el país.
martes, 8 de febrero de 2011
Licencias para lectura de libros electrónicos
Las críticas al capitalismo, desde la perspectiva de la izquierda, suelen basarse en el análisis de los sistemas de producción, donde se identifican enormes inequidades en la relación trabajo/beneficio entre capitalistas y trabajadores. El “capitalismo real” es mucho peor, entre otras cosas porque se sustenta, además, en un sistema de “derechos” que prolongan la inequidad en el tiempo, “protegiendo” los beneficios de producción con licencias, patentes y otros mecanismos legales.
Una de las áreas donde el capitalismo se ha afincado cada vez más para garantizar la acumulación desmedida de capitales por parte de pocos beneficiarios es en las licencias de uso de software y contenidos digitales (texto, audio, imágenes y video, básicamente).
Por ejemplo, las licencias para uso de software son mucho más restrictivas que las licencias tradicionales para oir música o ver películas. Ni que decir de las “licencias” para leer libros, que ahora nos damos cuenta de lo laxas que eran.
Recordemos cómo es la licencia de protección del autor con un libro de papel, aclarando que nunca estuvieron diseñadas para defender al autor, que normalmente tiene que ceder sus derechos al editor. Puedes leerlo (uff, menos mal), lo puedes poner en cualquier biblioteca de la casa o te lo llevas de viaje, lo puedes incluso prestar y no infringes la licencia de uso. Hasta lo puedes vender sin problemas. Lo que no te permite la licencia es fotocopiarlo. Esto, que parece un repaso de “permisos” perogrullesco, no es nada trivial hoy en día, porque algunas de estas cosas no son permitidas para un libro electrónico, ni para la mayoría de los sistemas de software propietarios.
Las licencias para leer libros en dispositivos como “tablets” o incluso los llamados libros electrónicos, no te permiten copiarlo. Si no existe el libro en físico, ¿cómo se puede leer en un dispositivo diferente si no es copiándolo? Tienes que leer el libro en el mismo dispositivo donde lo instalaste la primera vez. No puedes prestar el contenido para que un amigo tuyo lo lea. Y lo último: lo compraste pero no lo puedes vender.
Afortunadamente podemos leer grandes libros clásicos en dispositivos electrónicos, como el Don Quijote, por ejemplo, sin restricciones de licencia y usando software libre. Podemos alejarnos de ese mundo de peripecias legales para acumular capitales, inspiradas en la avaricia, incursionando al mundo del software libre y de los contenidos libres.
Una de las áreas donde el capitalismo se ha afincado cada vez más para garantizar la acumulación desmedida de capitales por parte de pocos beneficiarios es en las licencias de uso de software y contenidos digitales (texto, audio, imágenes y video, básicamente).
Por ejemplo, las licencias para uso de software son mucho más restrictivas que las licencias tradicionales para oir música o ver películas. Ni que decir de las “licencias” para leer libros, que ahora nos damos cuenta de lo laxas que eran.
Recordemos cómo es la licencia de protección del autor con un libro de papel, aclarando que nunca estuvieron diseñadas para defender al autor, que normalmente tiene que ceder sus derechos al editor. Puedes leerlo (uff, menos mal), lo puedes poner en cualquier biblioteca de la casa o te lo llevas de viaje, lo puedes incluso prestar y no infringes la licencia de uso. Hasta lo puedes vender sin problemas. Lo que no te permite la licencia es fotocopiarlo. Esto, que parece un repaso de “permisos” perogrullesco, no es nada trivial hoy en día, porque algunas de estas cosas no son permitidas para un libro electrónico, ni para la mayoría de los sistemas de software propietarios.
Las licencias para leer libros en dispositivos como “tablets” o incluso los llamados libros electrónicos, no te permiten copiarlo. Si no existe el libro en físico, ¿cómo se puede leer en un dispositivo diferente si no es copiándolo? Tienes que leer el libro en el mismo dispositivo donde lo instalaste la primera vez. No puedes prestar el contenido para que un amigo tuyo lo lea. Y lo último: lo compraste pero no lo puedes vender.
Afortunadamente podemos leer grandes libros clásicos en dispositivos electrónicos, como el Don Quijote, por ejemplo, sin restricciones de licencia y usando software libre. Podemos alejarnos de ese mundo de peripecias legales para acumular capitales, inspiradas en la avaricia, incursionando al mundo del software libre y de los contenidos libres.
martes, 1 de febrero de 2011
Aspectos leoninos de las licencias digitales
Durante los últimos tiempos del disco de acetato lo usual era comprar un disco, grabarlo en una cinta (que llamábamos “caset”) y escuchar la cinta en lugar del disco, para no dañarlo. Aunque la licencia de uso del disco decía “prohibida la copia, reproducción en sitios públicos, etc, etc.”, la acción de grabar el disco para uso personal no estaba criminalizada.
La copia no tenía la misma calidad de sonido que el disco; era famoso el “siseo” de la cinta, un ruido de fondo que le quitaba calidad al sonido. Había siempre la motivación para comprar el disco de acetato y las compañías fabricantes de cintas ofrecían diferentes calidades a diferentes precios. Todos los empresarios de la música y la tecnología de reproducción musical eran relativamente felices, cada uno acumulaba capital de manera más o menos sostenida.
Al desarrollarse la tecnología digital, todo cambió. La información en un CD está almacenada en ceros y unos. Aunque no estén perfectamente bien grabados, mientras el reproductor logre identificar los ceros y los unos, la calidad de la audición será exactamente igual a la original.
En la era digital comenzaron los dolores de cabeza para el mundo capitalista de la música y el video. La acumulación desmedida de capitales provenientes de derechos de autor (que en la práctica NO son derechos del autor sino del editor) entra en crisis por la copia “ilegal”, también llamada “copia pirata”.
Se supone que uno debe poder copiar su CD original o sus canciones originales para no dañar la fuente. Pues eso incluso ha sido puesto progresivamente en entredicho, porque con los mecanismos de copia de canciones compradas por internet, se limita el número de copias, cuando no se prohibe. Estos mecanismos se llaman sistemas DRM (Digital Rights Management) o Sistemas de Manejo de Derechos Digitales. Por ejemplo, lo tiene iTunes, la tienda de música más exitosa por internet.
Se llegará al extremo de que una canción sólo podrá ser reproducida en uno de los equipos que tengamos, sea el del carro, el celular o la computadora. No se extrañen, eso pasa con el software: la licencia es sólo para usarla en una computadora en particular. No se puede tener el software con la misma licencia en dos equipos, aunque usemos uno a la vez. En próximas entregas hablaremos de estos elementos de licenciamiento y protección llevados al mundo del software privativo.
La copia no tenía la misma calidad de sonido que el disco; era famoso el “siseo” de la cinta, un ruido de fondo que le quitaba calidad al sonido. Había siempre la motivación para comprar el disco de acetato y las compañías fabricantes de cintas ofrecían diferentes calidades a diferentes precios. Todos los empresarios de la música y la tecnología de reproducción musical eran relativamente felices, cada uno acumulaba capital de manera más o menos sostenida.
Al desarrollarse la tecnología digital, todo cambió. La información en un CD está almacenada en ceros y unos. Aunque no estén perfectamente bien grabados, mientras el reproductor logre identificar los ceros y los unos, la calidad de la audición será exactamente igual a la original.
En la era digital comenzaron los dolores de cabeza para el mundo capitalista de la música y el video. La acumulación desmedida de capitales provenientes de derechos de autor (que en la práctica NO son derechos del autor sino del editor) entra en crisis por la copia “ilegal”, también llamada “copia pirata”.
Se supone que uno debe poder copiar su CD original o sus canciones originales para no dañar la fuente. Pues eso incluso ha sido puesto progresivamente en entredicho, porque con los mecanismos de copia de canciones compradas por internet, se limita el número de copias, cuando no se prohibe. Estos mecanismos se llaman sistemas DRM (Digital Rights Management) o Sistemas de Manejo de Derechos Digitales. Por ejemplo, lo tiene iTunes, la tienda de música más exitosa por internet.
Se llegará al extremo de que una canción sólo podrá ser reproducida en uno de los equipos que tengamos, sea el del carro, el celular o la computadora. No se extrañen, eso pasa con el software: la licencia es sólo para usarla en una computadora en particular. No se puede tener el software con la misma licencia en dos equipos, aunque usemos uno a la vez. En próximas entregas hablaremos de estos elementos de licenciamiento y protección llevados al mundo del software privativo.
martes, 25 de enero de 2011
Premio a los Infocentros y los premios que faltan
El Proyecto Infocentro acaba de recibir un reconocimiento en la Unesco, el premio Rey Hamad bin Isa Al Khalifa para la Utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en la Educación. Me atrevería a asegurar que este premio pronto será seguido por uno similar al Proyecto Canaima, que consiste en entregar pequeñas computadoras a estudiantes de primaria con contenidos que puedan complementar su formación.
Ambos proyectos, junto con el proyecto del satélite Simón Bolívar, son banderas del Plan Nacional de Alfabetización Tecnológica que adelanta el estado venezolano.
Tienen como factor común la utilización del sistema operativo Linux, en particular de la distribución también llamada Canaima, impulsada por estado venezolano a través del Centro Nacional de Tecnologías de Información. ¿Por qué Linux? Las razones son más que obvias. Para empezar, hagámonos estas preguntas: ¿cuanto cuestan, digamos, un millón de licencias de Windows y Office, considerando que la meta es repartir un número aún mayor de “canaimitas” a los niños en las escuelas? El precio promedio del “combo” Windows/Office es de unos 300 dólares, en versiones sencillas. Pero el punto es que tendríamos que pagar mucho dinero por algo que es de calidad inferior a la opción gratuita. Además, ¿cuántas “canaimitas” adicionales pueden comprarse con el dinero que se ahorra en licencias?
El uso de Linux para proyectos masivos es la única decisión correcta. ¿Se imaginan a miles de niños devolviendo la computadora o llevándola a un centro de mantenimiento porque le cayó un virus, lo que es común con Windows pero no pasa con Linux? Sería absolutamente inviable, en particular porque ya de hecho puede pasar que haya que reemplazar algunas computadoras por defectos de fábrica, como es natural.
El decreto 3390 ya vislumbraba esta inviabilidad, al dar esta mandato: “ La Administración Pública Nacional empleará prioritariamente Software Libre desarrollado con Estándares Abiertos, en sus sistemas, proyectos y servicios informáticos. A tales fines, todos los órganos y entes de la Administración Pública Nacional iniciarán los procesos de migración gradual y progresiva de éstos hacia el Software Libre desarrollado con Estándares Abiertos”.
En este caso, la decisión que nos permite apuntalar nuestra soberanía es la decisión que ofrece más garantías de sustentabilidad.
Ambos proyectos, junto con el proyecto del satélite Simón Bolívar, son banderas del Plan Nacional de Alfabetización Tecnológica que adelanta el estado venezolano.
Tienen como factor común la utilización del sistema operativo Linux, en particular de la distribución también llamada Canaima, impulsada por estado venezolano a través del Centro Nacional de Tecnologías de Información. ¿Por qué Linux? Las razones son más que obvias. Para empezar, hagámonos estas preguntas: ¿cuanto cuestan, digamos, un millón de licencias de Windows y Office, considerando que la meta es repartir un número aún mayor de “canaimitas” a los niños en las escuelas? El precio promedio del “combo” Windows/Office es de unos 300 dólares, en versiones sencillas. Pero el punto es que tendríamos que pagar mucho dinero por algo que es de calidad inferior a la opción gratuita. Además, ¿cuántas “canaimitas” adicionales pueden comprarse con el dinero que se ahorra en licencias?
El uso de Linux para proyectos masivos es la única decisión correcta. ¿Se imaginan a miles de niños devolviendo la computadora o llevándola a un centro de mantenimiento porque le cayó un virus, lo que es común con Windows pero no pasa con Linux? Sería absolutamente inviable, en particular porque ya de hecho puede pasar que haya que reemplazar algunas computadoras por defectos de fábrica, como es natural.
El decreto 3390 ya vislumbraba esta inviabilidad, al dar esta mandato: “ La Administración Pública Nacional empleará prioritariamente Software Libre desarrollado con Estándares Abiertos, en sus sistemas, proyectos y servicios informáticos. A tales fines, todos los órganos y entes de la Administración Pública Nacional iniciarán los procesos de migración gradual y progresiva de éstos hacia el Software Libre desarrollado con Estándares Abiertos”.
En este caso, la decisión que nos permite apuntalar nuestra soberanía es la decisión que ofrece más garantías de sustentabilidad.
martes, 11 de enero de 2011
Un androide aparece en el horizonte (y viene con un apache)
El sistema operativo que más ha crecido en celulares avanzados y en computadoras de tipo “Tablet” es Android. Sólo en los EEUU, en el último semestre, alrededor del 40% de los celulares avanzados que se vendieron usan Android, superando a otros, como Blackberry, Iphone y Symbian (Nokia) . En las últimas ferias de hardware y software del mundo, Android ha causado sensación, especialmente en los “tablets”, donde ya está superando a los Ipad de Apple.
¿Qué es Android? (se pronuncia con acento en la “A”). Es la apuesta de Google por un sistema operativo de código abierto para dispositivos móviles. Google adquirió la compañía que originalmente desarrolló Android, que a su vez se había basado en Linux para su desarrollo.
¿Es Android un sistema de código abierto? Sí lo es, aunque la licencia de distribución no es 100%GPL, sino que tiene elementos con la licencia denominada Apache. La principal diferencia entre estas dos licencias es que con la licencia GPL cualquier modificación del software debe heredar la licencia GPL, mientras que con Apache no es así.
Pero... ¿el Linux no es GPL y por tanto un derivado de éste (como Android) no debe ser también GPL? Bueno, sí. El núcleo de Android es GPL por ser Linux, pero el resto de las aplicaciones incluidas, que no son parte del núcleo, pueden tener licencia Apache.
Google consideró que una empresa podría tomar algunas aplicaciones, modificarlas y decidir no entregar el código fuente, lo que es posible con licencia Apache. Una decisión de corte comercial.
Sin embargo, esto no impide que se desarrollen sistemas 100% GPL, más apropiados para la colaboración en una comunidad global. Para muestra un botón: en respuesta a Google, Nokia arrancó una iniciativa similar, llamada Maemo: un sistema similar a Android pero más enmarcado en el esquema GPL. De hecho es una versión recortada de la distribución de Linux llamada Debian, famosa por su apego a la licencia GPL. Veremos cómo evoluciona.
En resumen, considero que, a pesar de no ser una iniciativa 100% GPL, debemos dar la bienvenida a un sistema como Android y aún más a sistemas como Maemo, que son de código abierto. Al ser de código abierto, estaremos menos propensos a caer en los perversos mecanismos de dependencia tecnológica.
¿Qué es Android? (se pronuncia con acento en la “A”). Es la apuesta de Google por un sistema operativo de código abierto para dispositivos móviles. Google adquirió la compañía que originalmente desarrolló Android, que a su vez se había basado en Linux para su desarrollo.
¿Es Android un sistema de código abierto? Sí lo es, aunque la licencia de distribución no es 100%GPL, sino que tiene elementos con la licencia denominada Apache. La principal diferencia entre estas dos licencias es que con la licencia GPL cualquier modificación del software debe heredar la licencia GPL, mientras que con Apache no es así.
Pero... ¿el Linux no es GPL y por tanto un derivado de éste (como Android) no debe ser también GPL? Bueno, sí. El núcleo de Android es GPL por ser Linux, pero el resto de las aplicaciones incluidas, que no son parte del núcleo, pueden tener licencia Apache.
Google consideró que una empresa podría tomar algunas aplicaciones, modificarlas y decidir no entregar el código fuente, lo que es posible con licencia Apache. Una decisión de corte comercial.
Sin embargo, esto no impide que se desarrollen sistemas 100% GPL, más apropiados para la colaboración en una comunidad global. Para muestra un botón: en respuesta a Google, Nokia arrancó una iniciativa similar, llamada Maemo: un sistema similar a Android pero más enmarcado en el esquema GPL. De hecho es una versión recortada de la distribución de Linux llamada Debian, famosa por su apego a la licencia GPL. Veremos cómo evoluciona.
En resumen, considero que, a pesar de no ser una iniciativa 100% GPL, debemos dar la bienvenida a un sistema como Android y aún más a sistemas como Maemo, que son de código abierto. Al ser de código abierto, estaremos menos propensos a caer en los perversos mecanismos de dependencia tecnológica.
lunes, 3 de enero de 2011
Resoluciones de año nuevo
Antes que nada reciban un cordial saludo de año nuevo y mis deseos de que sus proyectos se hagan realidad.
Una excelente resolución de año nuevo podría ser dar el paso de migrar a Linux este año, si aún no lo han hecho. Si usted es un usuario normal, el cambio será beneficioso. Si usted coordina un departamento de informática de algún ente del Estado, el cambio es necesario o lo será pronto. Como he comentado en artículos anteriores, se puede comenzar utilizando software libre en Windows, como Firefox y OpenOffice (o LibreOffice), entre otros.
Hace unos pocos días, Vladimir Putin firmó una resolución según la cual la Federación Rusa migrará los sistemas de la administración pública a Linux, en un período que abarca desde el 2011 al 2015, con un cronograma de migración bien detallado.
Ya hace 7 años el presidente Chávez hizo lo mismo, con la promulgación del decreto 3390, aunque el plan no se ha cumplido al nivel deseado. Una combinación de falta de compromiso (hay que decirlo) y temor al cambio han sido las principales causas, escondidas muchas veces tras la excusa de que “no se pueden cambiar los sistemas de funcionamiento crítico”. Esta excusa es exactamente eso, una excusa, dado que el cambio de sistemas críticos siempre ha sido necesario y ocurre con cierta frecuencia. De otro modo estaríamos aún utilizando los primeros y primitivos sistemas computarizados o sistemas manuales.
Sin borrar la instalación existente de Windows, puede instalarse el Linux, sólo es necesario redimensionar el espacio donde está instalado el Windows para dejar espacio a la instalación de Linux. Eso puede hacerlo cualquier técnico con un entrenamiento de medio día.
La migración a software libre, que ha anunciado la Federación Rusa, ha sido adoptada por muchos países del mundo, en diferentes medidas. Alemania, Inglaterra, Francia y Noruega, siendo países ricos, que podrían pagar las licencias de Microsoft, han hecho planes agresivos para tener considerables ahorros en la factura de las licencias.
Para nosotros es extremadamente importante, es un asunto de soberanía. Esperemos que este año 2011 sea el año del compromiso real con la revolución tecnológica, que en el plano de la informática tiene su principal objetivo en la migración a Software Libre. Revolución es compromiso.
Una excelente resolución de año nuevo podría ser dar el paso de migrar a Linux este año, si aún no lo han hecho. Si usted es un usuario normal, el cambio será beneficioso. Si usted coordina un departamento de informática de algún ente del Estado, el cambio es necesario o lo será pronto. Como he comentado en artículos anteriores, se puede comenzar utilizando software libre en Windows, como Firefox y OpenOffice (o LibreOffice), entre otros.
Hace unos pocos días, Vladimir Putin firmó una resolución según la cual la Federación Rusa migrará los sistemas de la administración pública a Linux, en un período que abarca desde el 2011 al 2015, con un cronograma de migración bien detallado.
Ya hace 7 años el presidente Chávez hizo lo mismo, con la promulgación del decreto 3390, aunque el plan no se ha cumplido al nivel deseado. Una combinación de falta de compromiso (hay que decirlo) y temor al cambio han sido las principales causas, escondidas muchas veces tras la excusa de que “no se pueden cambiar los sistemas de funcionamiento crítico”. Esta excusa es exactamente eso, una excusa, dado que el cambio de sistemas críticos siempre ha sido necesario y ocurre con cierta frecuencia. De otro modo estaríamos aún utilizando los primeros y primitivos sistemas computarizados o sistemas manuales.
Sin borrar la instalación existente de Windows, puede instalarse el Linux, sólo es necesario redimensionar el espacio donde está instalado el Windows para dejar espacio a la instalación de Linux. Eso puede hacerlo cualquier técnico con un entrenamiento de medio día.
La migración a software libre, que ha anunciado la Federación Rusa, ha sido adoptada por muchos países del mundo, en diferentes medidas. Alemania, Inglaterra, Francia y Noruega, siendo países ricos, que podrían pagar las licencias de Microsoft, han hecho planes agresivos para tener considerables ahorros en la factura de las licencias.
Para nosotros es extremadamente importante, es un asunto de soberanía. Esperemos que este año 2011 sea el año del compromiso real con la revolución tecnológica, que en el plano de la informática tiene su principal objetivo en la migración a Software Libre. Revolución es compromiso.
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