domingo, 27 de diciembre de 2009

Soberanía y Participación

Mucha gente se pregunta qué ventajas tiene usar software libre, por ejemplo Canaima (versión venezolana de un ambiente Linux) frente a otras opciones, como Windows y Mac OS. Las ventajas para su uso personal son unas y hablaremos de ellas en el futuro. Las ventajas que tiene adoptar el uso de software libre como parte de una política de desarrollo nacional son otras.

Hablaremos hoy sobre la importancia de adoptarlo como modelo de software para instituciones públicas y proyectos de desarrollo nacional. Hay que recalcar este aspecto porque muchas instituciones han postergado la migración a software libre, a pesar del decreto presidencial que exige su adopción, el famoso decreto 3390.

¿Qué preceptos constitucionales estaríamos potenciando con la adopción de software libre? Son varios, pero trataremos sobre dos de ellos: soberanía y participación.

Soberanía. No podemos depender de que otro estado o una gran compañía como Microsoft nos imponga condiciones bajo la amenaza de no seguir dando soporte a su software. Ya Microsoft armó la infraestructura, a través de internet, para poder restringir el acceso a mejoras en la seguridad de Windows, acceso que en cualquier momento podrían negarnos. En otras palabras, estamos incluso ante un tema de seguridad de estado.

Participación. Los dueños de un software privativo se reservan el derecho de modificarlo y decidir quién lo puede usar. Por otro lado, cualquier persona podría usar un software libre, es más, podría copiarlo y modificarlo. Por supuesto, no podría modificar un software en producción, o sea, en uso en un sistema real, pero podría realizar cambios a una copia del software y eventualmente obtener ganancias económicas por ello. Beneficio distribuido en mucha gente, no concentrado en pocas empresas.

(Publicado en el Correo del Orinoco el 27/12/2009)

domingo, 20 de diciembre de 2009

Valor como consecuencia del trabajo

El tema de la propiedad intelectual debería estar en el centro de la discusión sobre el Socialismo del Siglo XXI. Los modelos de producción asociados al software libre ofrecen una alternativa que permite darle la vuelta a los esquemas clásicos de propiedad intelectual. Estos modelos de producción tienen que ver con creación de software, adaptación de software, asesorías, administración de sistemas y capacitación, entre otros. Son modelos participativos, protagónicos y productivos, nada de cobrar sentado en un sofá por licencias de uso, como en el caso de software privativo.



El problema con el pago de licencias de software es que se cobra el mismo producto muchas veces. Esto no estaría mal, en teoría, si se viera como una distribución del valor/trabajo entre todos los compradores. Lo malo es que con este sistema no se puede garantizar que se van a vender exactamente las copias necesarias para obtener la retribución justa. Ahí tienen a Bill Gates, cuya riqueza personal pagaría la deuda externa venezolana sólo por vender millones de veces el mismo pachulí.


No se trata sólo de software, se trata en general del modo como se concibe la propiedad intelectual, por medio de la cual los creadores o autores cobran un porcentaje de las ventas, independientemente del trabajo realizado para hacer el producto. Esto está agravado por el hecho de que la mayoría de las veces los verdaderos autores cobran migajas. Los que cobran son otros mediadores económicos, como la empresa que contrata al autor o la empresa a la que el autor cede sus derechos de propiedad.


El software libre contribuye a rescatar la idea del valor como consecuencia del trabajo, frente a teorías del valor que adopta el mundo capitalista, basadas casi exclusivamente en la oferta y la demanda.

(Publicado en el Correo del Orinoco el 20/12/2009)

domingo, 13 de diciembre de 2009

Tecnología Liberadora

Iniciamos esta columna en el Correo del Orinoco sobre socialismo y software libre, justo haciendo una reflexión sobre lo que antes y ahora ha significado este emblemático periódico en la lucha por nuestra independencia y lo que representa hoy día el software libre en la búsqueda del mismo objetivo.

La independencia es la condición para poder definir nuestras propias metas, incluso nuestros propios sueños. Si queremos darnos una forma de convivencia de inspiración y base socialista, en un entorno mundial aún hostil a este deseo, debemos en primer lugar ser independientes.

La forma en que el software libre nos hace independientes tiene muchas aristas. Lo más básico es que nos hace independientes porque no tenemos que pagar por usarlo. Siempre hay costos asociados, por ejemplo de capacitación o de adaptación, pero estos casos involucran procesos formativos y de participación, que también son de naturaleza liberadora.

El software libre también nos hace independientes porque podemos conocerlo “por dentro”, o sea, podemos saber exactamente lo que está haciendo. No seríamos independientes con un software que subrepticiamente envía por internet datos privados o delicados sin que nosotros sepamos.

Pero quizás lo más importante es que el software libre nos permite apropiarnos de la tecnología de software, abrir nuestros propios caminos y hacerlo en forma creativa y participativa.

Aparte del valor del software libre como tecnología liberadora, el modo de producción asociado a este tipo de software tiene mucho más que ver con socialismo que el software que tiene un uso supeditado a restricciones de propiedad intelectual. Este espacio estará dedicado a la difusión del concepto de software libre y a la reflexión sobre la relación entre éste y el ideal socialista.

(Publicado en el Correo del Orinoco el 13/12/2009)